El bibliotecario, una labor para resaltar

El Congreso de Bibliotecarios reunidos en Santiago del Estero estableció el 13 de septiembre de 1942 como Día del Bibliotecario. Luego, la misma fecha fue instituida a nivel nacional, en 1954, mediante sanción del Decreto No.17.650/54, en homenaje a los bibliotecarios de todo el país.

Aparte del amor a la profesión, el bibliotecario debe capacitarse, ya que como lo explicó a nuestro diario Alejandro Peñasco, presidente de la Biblioteca Popular Francisco Peñasco, “no es una tarea sencilla”. Para el manejo de los libros y de atención al público que se deben brindar, existen cursos dictados por entidades privadas y generalmente en el caso de las bibliotecas públicas y populares, dictados por la Nación a través de la Comisión Nacional Protectora de Bibliotecas.

Se trata del curso de Bibliotecario Público Nacional, “una capacitación muy compleja, ya que finalmente el bibliotecario tiene no que leer todos los libros de la biblioteca, pero sí conocer su contenido para clasificarlo, inventariarlo y poder recomendárselo al lector cuando va a solicitar algún tema en especial”, agregó Peñasco.

Una tarea nada sencilla cuando en bibliotecas pequeñas como la Popular Pablo Peñasco existen 17 mil libros inventariados y muchos más que están en ese proceso, según cuenta su representante, nieto de don Pablo Peñasco, fundador de aquel centro cultural y quien desde niño ha estado involucrado junto a sus hermanos en aquella labor.

“Es muy loable la función del bibliotecario, y generalmente su espíritu de trabajo, porque lo que éste hace es por amor al arte. Tristemente en nuestro país no existe el bibliotecario rentado –que cobren un sueldo en las bibliotecas–, ya que la bibliotecas públicas tienen un problema económico muy grande, son financiadas por sus socios y si bien reciben algún subsidio de la Nación y de la Provincia, éstos son muy limitados, destinados a cuestiones específicas, y no se permite el pago de sueldos”, señaló.

Asimismo añadió “es muy raro que una entidad que sigue adelante con el esfuerzo de sus socios y sus comisiones directivas, tenga el dinero para pagarle a una persona. En ese sentido, los bibliotecarios son personas que por amor al arte colaboran con la biblioteca, eso es lo más valorable que tenemos en casi todas las bibliotecas, a excepciones de casos aislados en los que el municipio o algún ente de gobierno presta un empleado a las bibliotecas”.

En la actualidad hay proyectos en la provincia de modificación a la Ley de Bibliotecas, en donde, entre otros, se incluye este tema. “Esos proyectos hablan de hacer convenios con la Dirección General de Escuelas (DGE) para que ésta le preste a las bibliotecas un docente que cumpla la función de bibliotecario”, concluyó.