¿La leche materna puede fomentar el amor por las verduras?

¿Quiere que su hijo en edad preescolar se coma las verduras sin berrinches? Pruebe a comer verduras mientras da el seno.
Ese es el mensaje de un nuevo estudio de madres lactantes y sus bebés amamantados. El estudio encontró que los bebés que tomaron leche materna con sabor a verduras eran menos propensos a rechazar un cereal con un sabor similar cuando pasaron a tomar alimentos más sólidos.
“La experiencia sensorial de cada bebé es única, pero el sabor de su primera comida, a partir del útero, depende de lo que la madre come”, dijo Julie Mennella, líder del estudio, biopsicóloga en el Centro de los Sentidos Químicos Monell en Filadelfia.
“Creo que la leche materna es lo último en la medicina de precisión”, dijo Mennella.
Cuando una madre embarazada come verduras, dan sabor a su fluido amniótico (y luego a la leche del seno), y esos sabores pasan al bebé. Como resultado, comentaron los investigadores, el bebé aprende pronto el sabor de los vegetales, y será menos propenso a quejarse cuando le ofrezcan esa primera cucharada.
Es una bendición para los padres y para la salud del país. Uno de cada cuatro niños pequeños de EE. UU. no come una verdura al día, anotaron los autores del estudio. Como muchas de sus madres y otros adultos, es más probable que los niños elijan refrigerios dulces y salados y bebidas azucaradas, lo que contribuye a la obesidad y a la enfermedad crónica.
Durante un mes, tres grupos bebieron media taza de jugo de zanahoria, apio, remolacha o verdura antes de dar el seno. Un grupo comenzó cuando los bebés tenían dos semanas de edad, otro a entre un mes y un mes y medio de edad, y el tercero a entre dos meses y dos meses y medio de edad.
Un cuarto grupo de madres bebieron jugo durante tres meses, y comenzaron cuando sus bebés tenían dos semanas de edad. El quinto grupo (el de “control”) no bebió jugo.
A medida que se añadieron alimentos sólidos a la dieta, se grabó a las madres mientras ofrecían cereales regulares, cereales con sabor a zanahoria o cereales con sabor a brócoli a sus bebés. Los investigadores observaron las señales de asco de los bebés: arrugar la nariz, fruncir los labios, el seño fruncido, o apartar la cuchara de forma más enfática.
El resultado: los bebés que se habían expuesto a los sabores de verduras en la leche materna preferían el cereal con sabor a zanahoria en lugar del cereal regular o el cereal con el sabor desconocido a brócoli. Apenas un 8 por ciento rechazaron todos los alimentos, mostraron los hallazgos.
“Aprenden mediante la exposición repetida”, dijo Mennella. “Y el momento es importante”.
Los bebés cuya exposición comenzó a la edad de dos semanas comieron más del cereal con sabor a zanahoria, y lo comieron más rápidamente, que aquellos cuyas madres comenzaron a tomar jugo más tarde o que bebieron agua. Mennella dijo que esto podría deberse a que los bebés maman con más frecuencia durante esas primeras semanas, o quizá haya periodos en que sus gustos se moldean con mayor facilidad.tarlo 10 o 20 veces antes de que un niño decida si un alimento le gusta o no.
Simplemente asegúrese de ofrecer a su familia alimentos saludables y variados, aconsejó. Permita a los niños experimentar no solo sabores distintos, sino texturas distintas.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here