Las apostillas de la megasubasta en Mendoza

El mega remate en Mendoza inició ayer con numerosas perlitas y falencias en la organización que las autoridades deberán tener en cuenta y solucionar para el miércoles.

Los curiosos y expertos que no se quisieron perder los primeros 500 lugares que ofrece la subasta buscaron un lugar en la fila desde el lunes por la tarde. Es el caso de los bonaerenses Fernando Berizan y Sergio Barrera que lograron el primer lugar ya que llegaron a la puerta de la Bodega Centenario a las 19 del lunes. Ambos pasaron la noche junto a otras 50 personas.

“Nos fuimos reemplazando cada dos horas, para que mientras uno cuidaba el otro durmiera en el auto. La seguridad en la zona ayudó para que no pasara nada”, indicaron los chicos.

“No te colés, papá”

Un hombre logró tener el número 15 tras colarse en la fila y haber esperado menos de diez minutos, según los testigos. Esto desatóla furia de los que llevaban más de diez horas aguardando un lugar, quienes lo insultaron y reclamaron que devuelva lo que no le correspondía pero el sujeto aseguró que era “sordo” y se marchó con su pase.

Molestias por demás

Debido a la demora de más de dos horas del horario anunciado por Banco Ciudad generó que los comprador se organizaran para abuchear y aplaudir en repudio a la interminable espera.

“Queremos comprar”, “Apurate”, “Llevo toda la noche acá”, fueron algunos de los gritos que muchos escucharon.

Un martillero canchero

Para poner paños frío al momento de tensión que se estaba viviendo, el martillero público oficial del remate, Roberto Pérez, le agregó humor, chiste e instruyó a los novatos para que no cometieran errores al momento de la subasta.

Otra perlita del martillero canchero que supo hacer reír a toda la sala fue su mala pronunciación de las marcas y nombres de objetos en inglés. Tal fue la situación, que hasta él mismo dijo: “Espero que están disfrutando de mi perfecto vocabulario en inglés”.

Principiantes molestos

Más de uno se enojó con las insistentes consultas de las personas que participaron por primera vez de un remate, ya que, según los presentes, “sólo generaron que se alargue más la subasta”.

Un caso particular que supo ganarse el repudio de los presentes fue el que vivió una postadora y una de las autoridades presentes, este último le reclamó y gritó a la mujer que dejara seguir el remate: “Ya está señora. Es así como le dicen. Deje continuar”.

Compra insólita

Los dos primeros lotes de mercadería que incluían tablets y celulares, cada uno con una base de 5 mil y 4 mil pesos, no lograron ningún comprador. Mientras que otros, un tanto insólitos, como 211 calculadores electrónicas correspondientes al lote 8, con una base de 4.366 pesos, se subastó por casi 7 mil pesos tras una larga disputa.

Fuente: El Sol.

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