La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, advirtió a Rusia que el bloque preparó un conjunto de sanciones adicionales si Moscú decide invadir Ucrania.
En la víspera de una cumbre de la UE para tratar el asunto, la titular de la comisión ejecutiva afirmó que además de ampliar y acentuar las sanciones existentes, la UE puede tomar «medidas sin precedentes con consecuencias graves para Rusia».
Von der Leyen señaló ante el Parlamento Europeo que ya hay sanciones vigentes sobre las finanzas, la energía y otros sectores de la economía rusa debido a su anexión de la península de Crimea en 2014 y acciones que las potencias occidentales consideran agresivas.
No entró en detalles sobre las posibles nuevas sanciones.
El nuevo canciller alemán, Olaf Scholz, reforzó el mensaje de von der Leyen al declarar ante la cámara baja del Parlamento en Berlín que «cualquier violación de la integridad territorial tendrá su precio, un precio alto, y hablaremos con una sola voz sobre esto con nuestros socios europeos y nuestros aliados transatlánticos».
La inteligencia estadounidense informó que Rusia acercó 70.000 efectivos a la frontera con Ucrania y prepara una posible invasión para inicios del año entrante. Moscú niega tener planes de atacar Ucrania y sostiene que las inquietudes occidentales son parte de una campaña de calumnias.
En un borrador de conclusiones para la cumbre de hoy al que tuvo acceso The Associated Press, las 27 naciones prometen que «cualquier futura agresión militar contra Ucrania tendrá consecuencias masivas y un grave costo en la respuesta». Las diferentes opciones sobre la mesa se presentarán este jueves en la cumbre de líderes de la UE en Bruselas.
Si algunas naciones consideran que un ataque es inminente, otras, como Alemania y Francia, creen que todavía hay un margen para la diplomacia.
«Debemos estar preparados para intentar frecuentemente llegar a un acuerdo, tratar de salir de la espiral de la escalada», declaró Scholz en el Parlamento.
El presidente francés Emmanuel Macron y Scholz se reunieron horas después con el presidente ucraniano Volodymyr Zelenskyy en Bruselas.
Sin embargo, en el enfrentamiento que ha estado sucediendo durante semanas, Moscú insistió en que no tiene planes militares contra Kiev y pidió «iniciar negociaciones con Estados Unidos y la OTAN sin demora para desarrollar garantías legales de seguridad internacional» que «excluyan una mayor expansión hacia el este» de la Alianza Atlántica y el despliegue de armas que ponen en peligro a Rusia en el territorio de Ucrania y otros estados vecinos».







