Desde hace 20 años científicos de Conicet-UNCuyo y de la Universidad de La Plata vienen estudiando unas construcciones pircadas encontradas en la ladera norte y hacia el sur del Volcán Maipo y Laguna del Diamante; todavía siguen realizando las tareas sobre este fabuloso hallazgo para poder asegurar que se trataría de algún tipo de observatorio perteneciente a los Incas.
Hasta ahora las deducciones son preliminares, pero el accionar de los profesionales que allí trabajan “deben asegurarse de ello antes de publicar oficialmente a los medios científicos y a la opinión pública” según manifestaron.
Dentro del campo de las suposiciones podemos pensar que el Camino del Inca, hasta ahora confirmado que en su recorrido sur llega hasta Uspallata en el norte mendocino, podría haber seguido hacia el sur y la posibilidad de que las construcciones halladas en cercanías del Volcán Maipo y Laguna del Diamante tengan origen incaico extendiéndose así su presencia hacia el Valle de Uco.
Hace unos meses, en esta misma columna planteamos la posibilidad de que los Incas pueden haber seguido más al sur, esto es por terreno del sur mendocino en general y de San Rafael en particular y que ese recorrido se habría hecho por la huella que conocemos hoy como la Ruta 40 Vieja, desde Pareditas y hasta El Sosneado.
En entrevista periodística a un destacado vecino de la Villa 25 de Mayo, Don José Martínez Rojas de 94 años de edad, al ser consultado sobre qué caminos habían en tiempo de su niñez en el departamento manifestó que “las personas que viajaban desde Mendoza a Malargüe usaban la traza de la Ruta 40 Vieja como camino obligado” habiendo otra huella que venía de San Carlos a San Rafael y seguía a Malargüe por las actuales trazas de las Rutas 143 y 144.
Si tenemos en cuenta que, en línea recta desde la zona sur de los hallazgos arqueológicos cercanos a la Laguna del Diamante y el Paraje La Jaula, en el límite con nuestro departamento, hay unos 40 kms y que las dimensiones de las estructuras de pircas encontradas son notables, podemos suponer que fueron varios los miembros de la comunidad Inca llegados a la zona y el espíritu principal de ellos era la exploración. No hay dudas, dentro de la especulación, que hayan seguido explorando hacia el sur y el camino obligado fuera la huella de nuestra Ruta 40 Vieja; la misma deducción podría hacerse para cuando se realizó la Campaña Libertadora y los 40 hombres que marcharon hacia el Paso El Planchón, dirigidos por el Coronel Ramón Freire habría pasado por ese camino también.
Una característica incaica es que en su camino quedaron muestras de su paso y algo muy común era la utilización de cerros de gran altura, por eso Uspallata y por eso el Volcán Maipo, lo que nos obliga a estar atentos en la zona del Cerro El Sosneado o Paraguay u otro de gran altura ubicados hacia el sur, nos muestre algún día herencia Inca lo que permitiría llamar a nuestra traza de la Ruta 40 Vieja como “El Camino del Inca Sanrafaelino”.
por Enrique Mario Barrera







