Quienes van de paseo por los espejos de agua del departamento no salen de su asombro. Tanto sanrafaelinos como visitantes se admiran de lo bajo que se encuentra el nivel del agua en los embalses y la cantidad de formaciones que se pueden ver en el agua.
Los conocedores aseguran que hace tiempo no se ven niveles tan inferiores en los lagos, algo que se puede ver incluso a simple vista mirando las marcas en las montañas y las extensas “playitas” que aprovechan los visitantes.
Al poco nivel de agua hay que sumarle el poco arrastre de los ríos. Tanto el Atuel como el Diamante están muy por debajo de su nivel.
El que más sorprendió a los pescadores es Agua del Toro, el cual presenta un llenado de apenas un 31% con 89 hm3 sobre un total de 283. El de mejor panorama en el sur es Los Reyunos que se encuentra a un 63% de su capacidad.
Entre ambos suman 252 hectómetros cúbicos, bastante por debajo de los 269 que se registraban en esta fecha de la temporada anterior.
En la cuenca del Atuel los dos diques presentan niveles muy bajos. En El Nihuil solo se alberga el 41% de la capacidad total, mientras que en el Valle Grande llega al 38% con apenas 53hm3 sobre una capacidad de 139.
Ambos embalses totalizan 141, marca que también se encuentra por debajo de los 154 registrados en febrero de 2022.
RÍOS SIN CAUDAL
Otra preocupación radica en el poco caudal que traen los ríos. El Diamante arrastra solo 15 metros cúbicos por segundo, un 37% de su media histórica de 47 para la fecha.
El Atuel se encuentra en 24 metros cúbicos por segundo, un poco mejor, pero con solo el 54% de su media histórica de 44.







