El domingo se llevó a cabo el segundo debate de cara a las elecciones presidenciales 2023 del 22 de octubre, con la presencia de los cincos candidatos. Sobre el tema dialogó con FM Vos (94.5) y con Diario San Rafael, el politólogo Julio Aguirre.
Primeramente, el profesional dijo que “en este tipo de debates no hay ganadores ni perdedores, sino más bien que lo que buscan los partidos es terminar de consolidar su vínculo con una base electoral específica, tratar de mantener su posición y llevar adelante algunas estrategias que se dejan develar a lo largo del debate (con quién quieren confrontar, en los votos de qué otro candidato buscan crecer y cosas por el estilo, pero no es una instancia deliberativa donde los argumentos le ganan a otros argumentos)”.
“Creo que ninguno ha sido un perdedor drástico, pero en términos generales uno podría concluir que Patricia Bullrich mejoró respecto a lo que fue su performance en el primer debate; creo que Milei se mostró bastante más incómodo, y creo que es uno de los candidatos que –junto con Massa– más tienen para perder en el marco del debate, y eso por momentos se dejó ver; y por otro lado, tanto Schiaretti como Miriam Bregman que tienen muchísimo menos que perder que los otros candidatos, son en general los que se notan más tranquilos o desenvueltos pero siempre muy enfrascados en lo que es su discurso, muy hermético y con un público destinatario de su mensaje mucho menos amplio”, explicó.
También en cuanto a Schiaretti, Aguirre agregó que “su estrategia se reduce drásticamente a lo que parece ser su objetivo, que es ser el candidato más votado en Córdoba y mejorar su desempeño en algunas otras provincias de la zona central del país, pero lamentablemente el ‘cordobacentrismo’ del discurso de Schiaretti, es más o menos como una imagen en el espejo del ‘ambacentrismo’ que él mismo critica en otros candidatos; habría sido interesante que se animara a ser la voz de otras provincias, no solamente de Córdoba”.
En cuanto a Bullrich, dijo que la notó “más incisiva, más agresiva, lo cual es una estrategia más adaptativa a la de Milei, ya que están disputando una porción del electorado esos dos candidatos y, como Milei está teniendo una estrategia de no mostrarse, sino que está tratando de resguardar sus exabruptos, uno podría decir que frente al ‘Rivotril’ de Milei, ella avanzó con algo más incisivo, chicanero, mostrándose como representante de una parte importante de la población que está particularmente enojada”.
Sobre Bregman, especificó que “es la que tiene la posición de partida más sencilla de todos, ya que le está hablando al 2% que la vota”. “Ella no tiene que internalizar contradicciones políticas, no tiene que hablarle a gente que quiere cosas diferentes o que tiene muchos matices en su pensamiento, nada ilustra mejor en esa posición. No aspira a crecer mucho más allá de su base electoral”, puntualizó.
Respecto a Javier Milei, insistió en que tiene mucho para perder. “El único teorema en el que realmente parece creer, no es económico sino político, y es el teorema de Baglini y es eso de que ‘cuanto más cerca están del poder los candidatos, menos propensos son a decir locuras, o inversamente, mientras más lejos están del poder –como puede ser el caso de Bregman–, más propicios son a dar medidas o propuestas muy extravagantes o extremistas”, comentó y añadió que “claramente se lo notó más incómodo y a la defensiva, cuando normalmente él es el que ataca y no el que se defiende”.







