SECCIONES
  • Educación es lo que la mayoría recibe, muchos transmiten y pocos tienen | Karl Kraus

jueves 7, de mayo , 2026
San Rafael, Argentina
20°C Soleado
Sensación: 20°C | Máx: 21°C | Mín: 10°C
jueves 7, de mayo , 2026

Precio de la carne: “Si el dólar es competitivo para la exportación se corre el riesgo de dejar de lado al mercado interno”

Sumate a nuestros grupos de difusión:

Después del anuncio del ministro de Economía de la Nación, Luis Caputo, el tipo de cambio saltó a $830 por dólar este miércoles y, consecuentemente, generó una escalada de precios en la actividad económica argentina. Sin ir más lejos, en el Mercado Agroganadero de Cañuelas (MAG) la hacienda llegó a registrar en las últimas horas subas superiores al 30%. Por ello, se estima que en promedio, en las carnicerías el precio para los cortes “baratos” se ubique entre los $6500 y los $7000 el kilo, mientras que los especiales alcancen los $10.000. Referentes del sector consideran que se trata de un aumento coyuntural motivado no solo por la situación del país, sino también por la falta de políticas hacia ese sector productivo.
«Era muy predecible que esto suceda, ya que el problema es netamente macroeconómico. Son muchos años de políticas ganadera erróneas que hoy sufrimos, más allá de que el gobierno nacional devaluó el peso para que las exportaciones sean más fluidas y con el fin de que aseguren el ingreso de divisas. Se aspira a tener una moneda al tipo de cambio normal y no como lo veníamos teniendo», declaró a FM Vos 94.5 el coordinador Federal de la Cámara de Matarifes y Abastecedores (CAMyA), Ariel Morales Anton.
“Como la carne es un negocio de oferta y demanda, lo que hoy está ingresando en los mercados es una cantidad muy reducida para lo que exige la demanda interna y externa. Si las políticas de años anteriores hubieran sido un incentivo para el sector, estoy seguro de que actualmente no tendríamos un aumento que ronda entre el 30 y hasta el 50 % en el mostrador. Me parece que la inflación y la devaluación hubieran impactado de manera diferente», destacó.
Después, explicó cómo estos nuevos valores pueden llegar a impactar sobre la demanda de la carne. «Una de las cosas importantes que tiene este negocio es que a medida que la demanda no aprueba los precios, acomoda el eslabón para atrás. Esto quiere decir que un kilo de asado puede valer 8 mil pesos o 12 mil pesos, pero si el consumo se reduce a la mitad los precios podrían retrotraerse. El precio de la carne lo pone el mercado, hoy tenemos una demanda mayor a una oferta reducida. La reducción en la oferta se debe a que muchos productores abandonaron esta actividad, ya que perdieron dinero durante muchos años. Esto, como dije recién, es culpa de las políticas que se aplicaron durante los últimos 12 años», enfatizó.
«La Argentina que es un país agroindustrial, no puede tener solamente 60 millones de cabeza de ganado con 47 millones de habitantes. A esta altura deberíamos haber duplicado esa cantidad de cabezas. Además, tenemos los campos y la infraestructura para poder hacerlo. Lamentablemente, por la falta de políticas correctas la ganadería fue desapareciendo en el país», reclamó Morales.
Asimismo, consideró cuáles son las políticas a aplicar para mejorar al menos las condiciones del mercado interno. “Un matarife de consumo interno o un frigorífico local no puede competir con el poder de compra de un exportador con un dólar a 800 pesos. En una ganadería genérica se debería plantear la cuestión y proceder a hacer remates en distintos momentos. El consumo interno y la exportación son dos cosas distintas. Si el dólar es competitivo para la exportación se corre el riesgo de dejar de lado al mercado interno. Desde mi punto de vista, hay que ver de forma inmediata este tema genérico, no se puede comprar hacienda y mezclar la exportación con el consumo interno. La exportación siempre va a desplazar al otro sector, debido a que va a tener mayor poder de compra. Se deben establecer dos mercados paralelos, esto es sentido común. Todo esto sumado a la falta de oferta y la inflación hacen que suban los precios», precisó el referente de CAMyA.
Para terminar, se refirió a cómo van a repercutir todas estas cuestiones en la cadena comercial, sobre todo en las pequeñas carnicerías de barrio. «El pequeño comercio de barrio va a sufrir los golpes de la inflación porque se va a retrotraer el consumo”, manifestó sobre la problemática que sufren los comerciantes ante este escenario. “Los precios no van a poder ser convalidados, mientras que los costos de un carnicero simple van a empezar a aumentar porque los volúmenes de venta van a caer. Tendrá que ver la forma en la que pueda ajustar su economía, la gente no va a poder pagar estos valores que tiene la carne. Calculo que las ventas van a ser importantes de acá a fin de año debido a las fiestas y nada más. El dos de enero un carnicero no le va a poder vender más carne a nadie. En ese mes se va a caer el consumo. El problema mayor que tiene la carne es que posee una cadena de pago. En ese sentido, los carniceros de barrio deben ser muy cautelosos. Lo único que trae de bueno el incremento de hacienda es que cuando comienza a valer el producto el productor reinvierte. Como consecuencia, muchos productores pueden volver al rodeo tratando de aumentar de algún modo su plantel de ganado. Si se logra el próximo año una oferta sostenida, es probable que los precios del mercado se equilibren», cerró Morales Anton en torno a esta situación que genera preocupación.

image_pdfimage_print

Click para descargar o imprimir la nota

[gs-fb-comments]

La información justa siempre con vos!

MÁS LEÍDAS

MÁS LEÍDAS

Noticias Relacionadas

¡Bienvenido de nuevo!

Inicie sesión en su cuenta a continuación

Recupera tu contraseña

Ingrese su nombre de usuario o dirección de correo electrónico para restablecer su contraseña.

Agregar nueva lista de reproducción