Alberto Príncipe, presidente de la Cámara de Comercio del Automotor de la Argentina, se sumergió en un análisis detallado sobre el panorama actual del mercado automotriz en el país, centrando su atención en el impuesto automotor y sus repercusiones. “Con el impuesto automotor todavía hay incógnitas, pero indudablemente hay negociaciones de parte de las terminales porque, digamos, que ya salieron listas de precios porque estábamos complicados”, comentó el directivo a Diario San Rafael y FM Vos 94.5. Príncipe destacó que el mercado se encuentra en una posición de espera, con diversas modificaciones en puerta que generan incertidumbre. “Hay modificaciones que benefician y hay impuesto. Y hay modificaciones en puerta que no sabemos qué orientación va a tener”, expresó subrayando la necesidad de comprender las orientaciones impositivas para planificar el futuro. El impuesto automotor, según Príncipe, representó un desafío significativo para el sector, ya que constituyó aproximadamente el 40-50% del valor total del automóvil en la calle. Además, el titular de la cámara destacó la presión fiscal adicional, incluido el IVA, que representa alrededor del 50% del valor una vez que el automóvil llega al comprador. Estos factores, junto con las fluctuaciones en la economía y la devaluación del dólar, generan un entorno desafiante para la fijación de precios y la planificación a largo plazo. Una de las preocupaciones planteadas por Príncipe es la falta de claridad en torno a los precios de los vehículos usados, afectados por la ausencia de un precio de 0 kilómetro establecido. “En el usado estamos con dificultades de establecer un precio porque no tenemos todavía, digamos, un precio de 0 kilómetro acorde con la posibilidad de comprarle la gente con la plata al bolsillo que se le ha achicado”, expuso. El presidente de la Cámara de Comercio del Automotor destacó que la incertidumbre actual afecta a la cadena de suministro y producción de vehículos, donde la mayoría de los insumos son importados, representando hasta el 80% de los componentes. “Eso depende del valor del dólar pero oficial. No nos confundamos, eso es valor dólar oficial”, advirtió, señalando la necesidad de ajustar los precios de acuerdo con la devaluación ocurrida. En cuanto al futuro del mercado automotriz, Príncipe adoptó una postura cautelosa y reflexionó sobre la posibilidad de una disminución en la demanda. “No sé si vamos a sostener los volúmenes que tuvimos. El mercado viene muy achicado porque hace 8 años que estamos entre 450 y 400 mil unidades”, comentó. La incertidumbre económica y la falta de un rumbo claro por parte del gobierno generaron preocupaciones sobre la estabilidad del mercado a corto y largo plazo. A pesar de los desafíos actuales, Príncipe mantiene la esperanza y destaca la necesidad de adaptarse a la situación. “Los concesionarios tienen que poner la vista más en servicios y la parte de asistencia y repuesto al cliente y al volumen de venta en general”, sugirió. Reconociendo la importancia de diversificar las estrategias comerciales ante la incertidumbre, Príncipe alentó a la industria a centrarse en la oferta de servicios y asistencia al cliente para mantenerse resilientes.







