El padre Javier Urquiza, a cargo del Hogar San Martín de Tours, ubicado en Rama Caída, anunció con alegría el hito de tres décadas de servicio ininterrumpido. Este centro de acogida ha sido un faro de esperanza para aquellos en situación de calle y con discapacidades, siendo una obra fundamental de la Congregación del Verbo Encarnado. En la actualidad contiene a 55 personas y tiene una larga lista de espera. “El martes, en el Día de la Creación, celebramos con orgullo los 30 años de compromiso y dedicación en el Hogar San Martín de Tours”, expresó el Padre Urquiza a Diario San Rafael y FM Vos 94.5. “Desde el inicio, esta obra ha sido un testimonio del amor de Dios manifestado a través de la comunidad y el esfuerzo conjunto”. El hogar, fundado por el Padre Buela, surgió como respuesta a la creciente necesidad de apoyo para aquellos que, además de encontrarse en situación de calle, enfrentaban alguna discapacidad. “Reconocemos la importancia de acoger a personas que, lamentablemente, han sido abandonadas por la sociedad. Contamos con 55 residentes actualmente, pero la demanda es tal que mantenemos una lista de espera considerable”, comentó el Padre Urquiza. La diversidad de residentes es notable, con la mayoría proveniente de Mendoza y algunos de otras provincias argentinas e incluso del extranjero. “Tenemos la bendición de recibir a personas de diferentes lugares, muchos de ellos derivados a través de nuestra congregación. Esto refleja la red de apoyo que se ha tejido en torno al Hogar San Martín de Tours”, agregó. La sostenibilidad del hogar ha sido posible gracias a lo que el Padre Urquiza describe como “prevención divina”. A pesar de las dificultades financieras, la comunidad ha permanecido firme en su compromiso de cuidar a quienes más lo necesitan. “Agradecemos a Dios por sostenernos en momentos de crisis. A pesar de la falta de apoyo estatal en los últimos meses, hemos logrado mantener nuestros servicios y pagar los sueldos de nuestro valioso personal”, enfatizó. Los festejos por el trigésimo aniversario incluyen una cena entre los residentes que tuvo lugar ayer y una emotiva misa el domingo, presidida por Monseñor Carlos María Domínguez, quien ha demostrado un profundo compromiso con la labor del hogar. “Monseñor ha sido un amigo cercano y un apoyo constante para nosotros. Su presencia en ocasiones especiales, como las Navidades, es un testimonio de su cariño por los residentes y su compromiso con nuestra causa”, destacó el Padre Urquiza. La comunidad del Hogar San Martín de Tours espera celebrar este hito junto a todos aquellos que han contribuido a su éxito a lo largo de estas tres décadas. “Invitamos a toda la comunidad a unirse a nosotros en este momento de gratitud y celebración. Cada persona que ha apoyado nuestra labor es parte de la Providencia Divina que nos ha sostenido a lo largo de los años”, concluyó el Padre Urquiza.







