Tras un breve alivio en los precios de los combustibles en las últimas semanas los argentinos se enfrentan a otro golpe en sus bolsillos, ya que se espera un nuevo aumento en los combustibles luego de Semana Santa. Este incremento, que se estima sea de al menos un 4% en abril, se suma a una serie de ajustes que estuvieron presionando los costos de vida en el país.
Ariel Russo, delegado de AMENA (Asociación Mendocina de Expendedores de Nafta y Afines – Cámara Empresararia) dijo a FM Vos 94.5 que la suba constante en los combustibles está impactando de lleno en las ventas del sector.
«En las estaciones de servicio suponemos que puede haber algún incremento por los trascendidos. Hasta el momento no hay información certera al respecto. Por lo general las petroleras nos avisan un par de horas antes de los aumentos. Nosotros no formamos parte de ese tipo de decisiones», aclaró de entrada Ariel Russo.
Después, dijo que la disparada en los valores de los combustibles propició una caída en la demanda. «En algunos productos tenemos una caída interanual cercana al 30 %. Los premium han desaparecido directamente de la opción del consumidor. La verdad es que los aumentos nos caen tan mal como al resto de la gente», aseguró.
«Nosotros obtenemos las ganancias por ventas en volumen. Hay que vender mucha cantidad de litros para que el negocio sea rentable. Estamos atravesando una situación bastante complicada», aseguró el titular de AMENA.
Más adelante, ejemplificó como se contrajo la demanda. «Hoy el consumidor no pide por litros sino por pesos. Carga lo que tiene disponible en el bolsillo o paga con dos tarjetas de crédito. Todo esto nos indica como el poder adquisitivo está absolutamente golpeado», expresó.
«El consumidor busca mucho los días que hay promociones por las tarjetas de los bancos. Las ventas están muy deprimidas. La gente espera a ese día para cargar. El tanque lleno sale unos 60 mil pesos, es un montón de plata. Los sueldos están muy bajos para afrontar esos gastos», completó al final del reportaje.







