La economía argentina entró en recesión y ningún rubro parece escapar a la regla. La caída del consumo se ve reflejada en casi todos los ámbitos productivos, y el frutihortícola no es la excepción.
Desde el sector, denuncian que la caída ha sido demasiado brusca, por encima del 50% si se toma como referencia este último mes con respecto a los dos anteriores.
«La caída ha sido general en todos los rubros. A la gente no le alcanza hoy ni para comer. El poder adquisitivo se desplomó. Las familias no pueden sostener el consumo ni siquiera de los alimentos o bienes de primera necesidad. La gente dejó de consumir los productos más caros y los que están en precio también», comentó ante los micrófonos de FM Vos 94.5, Carlos Cortez operador de mercado de Comerco.
«Los precios durante estos últimos meses han sido desconcertantes. En febrero un tomate no valía nada y ahora un cajón de tomates de buena calidad puede conseguirse por 30 mil pesos, mientras que uno intermedio ronda los 22 mil y uno de segunda, los 18 mil. El huevo es otro producto que se mantiene en alza. De todas formas, hoy no se vende nada. No hay consumo ni de mercadería cara ni barata», expresó.
Después de este relato, estimó de cuánto ha sido la caída en el consumo. «Si bien pasa por una cuestión de estacionalidad, ahora las ventas cayeron cerca del 50 % en San Rafael. Ya no quedan turistas y eso también se siente», remarcó.
Por otra parte, se refirió a cómo impacta toda esta circunstancia tan negativa en el sector productivo primario. «El escenario está cada vez más complicado para todos. Hay gente que no volvió a plantar. Las generaciones de chacareros se van perdiendo, este es un negocio cada vez menos rentable. Trabajar la tierra es apostar sin saber lo que uno puede llegar a ganar perder», argumentó.
«En la región hay varios problemas. Uno de ellos es la escasez del recurso hídrico, hay tres o cuatro meses que no hay agua. A eso hay que sumarle los inconvenientes que generan la helada y el granizo en verano. Además, no se consigue gente que quiera trabajar las fincas. Se depende de muchos factores», agregó.
Al final de la nota, y en sintonía con este panorama crítico, dijo que las expectativas de cara a los próximos meses no son las mejores. «Es inminente un aumento de los combustibles y un aumento importante en la tarifa de la electricidad. Todas esas variables conllevan a que la mercadería continúe en alza. El aumento de los costos siempre se traslada a los productos. Los gastos de logística y distribución son muchos y encarecen al producto. «La brecha entre lo que paga el consumidor final y lo que recibe el productor es muchísima” finalizó el referente del mercado de Comerco.






