El sábado por la mañana, Cristina Chavero, integrante de la Asociación de la Virgen de la Medalla Milagrosa, recibió un mensaje con una foto que revelaba la ausencia de los portones de ingreso a la ermita de la Virgen del Lago. “Me lo comunicaron el día sábado, pasó alguien conocido, me mandó una foto diciéndome: ‘Cristina, mire qué pasó, están faltando los portones del lugar de ingreso’“, relató Chavero a Diario San Rafael y Fm Vos 94.5. El descubrimiento fue un duro golpe para quienes trabajan en el mantenimiento y preservación del sitio.
Estos portones no solo tenían un valor económico significativo, sino también un profundo valor histórico y sentimental para la comunidad local. “No son los portones exclusivamente del altar, sino que son otros que se encuentran antes de una escalinata. Tienen mucho valor histórico y también valor monetario, pero más el valor histórico es lo que nos duele”, explicó Chavero.
La ermita de la Virgen del Lago, que alberga la imagen de la Virgen de Lourdes, es un lugar de devoción y peregrinación para muchos fieles. Chavero, quien ha dedicado los últimos nueve años a mantener el área del Lago Mariano Moreno, destacó la importancia del sitio. “He estado en el mantenimiento de todo alrededor del lago, lo que es limpieza, riego, pintura del altar y todo ese resto de cosas”, comentó, subrayando el esfuerzo comunitario involucrado en la conservación del lugar.
El robo, según Chavero, fue ejecutado con precisión y profesionalismo. “La persona que ha ido, ha ido muy bien preparada, tiene que haber ido con una mola, con algo así, porque no están arrancados los portones, están sacados muy delicadamente”, dijo. Este detalle sugiere que los ladrones estaban bien equipados y planificaron el robo meticulosamente.
A pesar de la cercanía de una comisaría, ubicada frente al parque, no hay testigos ni pistas claras sobre los responsables. “No habían visto nada, ellos no escuchan nada. Es que es imposible también para los chicos, porque el frente de la comisaría está hacia el lado de la calle Balloffet y no para el lado del lago”, explicó Chavero, indicando la dificultad que enfrentan las autoridades para vigilar la zona.
La reacción de la comunidad ha sido de indignación y tristeza. Chavero ha hecho un llamado público para que cualquier persona con información sobre el paradero de los portones se comunique con las autoridades o con ella directamente. “Seguramente, si la persona que lo hizo para robarlo y venderlo, lo va a vender como vulgarmente se dice por dos pesos”, lamentó Chavero, instando a quienes puedan haber recibido una oferta de compra a que devuelvan los portones.
Para facilitar la comunicación, Chavero proporcionó su número de contacto, esperando que alguien pueda aportar datos que conduzcan a la recuperación de los portones. “Mi número es 264-533310. Ojalá la Virgen y Dios nos pongan de vuelta esos portones en las manos”, expresó con esperanza.
La comunidad se ha unido en solidaridad con Chavero, reconociendo su arduo trabajo y dedicación al mantenimiento del parque. “Llevo nueve años ahí tratando de mejorar, de estar, hemos hecho rampas de discapacidad, llevar el lugar, pintarlo, cortar el pasto y todas las cosas que se realizan ahí a mucho pulmón”, enfatizó Chavero, destacando el esfuerzo continuo y voluntario que ha invertido en el lugar.
La pérdida de los portones no solo representa un daño material, sino un golpe al patrimonio cultural y religioso de la comunidad. Las autoridades continúan investigando el caso, y se espera que la difusión pública del incidente ayude a encontrar a los responsables y recuperar los objetos robados.







