Si tenés ganas de comer algo salado y rico pero no sabés qué preparar, esta receta de «cañoncitos» de jamón y queso es una excelente opción para hacer en la cocina. Son ideales para el mate, pero también quedan excelentes en una picada, sobre todo si se les suma una salsa o aderezo de preferencia.
Parecidos a los tequeños, estos cañoncitos llevan una masa casera que es exquisita. Además, existe una técnica particular para elaborarlos, ya que de otra forma se abrirían en el horno y se saldrían los ingredientes de su interior. Quienes los prueben quedarán encantados con su sabor y textura.
La receta es práctica y muy versátil, pudiendo modificarla a gusto y colocándole de relleno lo que más se desee, como por ejemplo, alguna verdura a elección. También es una alternativa seguir las indicaciones correspondientes y hacerlos solo con queso, lo que la vuelve una versión apta para vegetarianos.
«Cañoncitos» de jamón y queso: ingredientes para elaborarlos
- Fetas de jamón.
- Cantidad necesaria de mostaza.
- Mozzarella cortada en bastones.
- 300 gramos de harina 000 o 0000.
- 1 cucharada de sal.
- 10 gramos de levadura fresca.
- 140 mililitros de agua.
- 1 chorro generoso de aceite.
Cómo preparar los «cañoncitos» de jamón y queso
1. Sobre la mesada, colocar fetas de jamón y pintarlas con mostaza.
2. Arriba de cada feta, ubicar un bastoncito de mozzarella y cubrirlo con el jamón, de manera que el queso quede «cerrado«.
3. Poner los bastoncitos de queso con jamón sobre una placa para horno. Llevarla al freezer.
4. Mientras, preparar una masa mezclando la harina, la sal, la levadura, el agua y el aceite.
5. Cuando todo este más o menos unido, integrar con las manos y amasar sobre la mesada hasta formar un bollo uniforme.
6. Dejarlo descansar por 20 minutos y, una vez pasado el tiempo, estirarlo con ayuda de un palo de amasar.
7. Cuando esté de aproximadamente medio centímetro de grosor, cortar tiras largas y enrollar una alrededor de cada bastón.
8. Corroborar que la masa cubra bien el relleno y volver a colocar los bastones en la bandeja.
9. Pintarlos con huevo batido y, si se desea, ponerles unas semillas por encima.
10. Llevarlos al horno precalentado a 200 grados hasta que estén dorados. Luego, esperar a que se enfríen un poco y disfrutar.
Fuente: Crónica







