Luego, mezclá una taza de vinagre con una cucharada de bicarbonato en un recipiente con agua caliente. Comenzará a burbujear y generar una reacción que ayudará a soltar la grasa pegada.
Al usar un trapo o una esponja, cubrí las áreas más sucias de la parrilla con la mezcla de vinagre y bicarbonato. Asegurate de limpiar bien las rejillas y cualquier superficie con grasa incrustada. Dejá que la mezcla repose durante unos 15-20 minutos para que el bicarbonato y el vinagre actúen sobre la suciedad.
Pasado el tiempo de reposo, usá un cepillo de cerdas duras o de alambre para frotar la parrilla. Con el bicarbonato y vinagre ya habiendo trabajado como desengrasantes, los residuos de comida y grasa se desprenderán con facilidad. Frotá en movimientos circulares para asegurar que toda la superficie quede limpia.

Una vez que hayas frotado bien las rejillas y las superficies de la parrilla, enjuagá para eliminar cualquier residuo de bicarbonato y vinagre. Luego, secá con un trapo limpio para evitar la formación de óxido y mantener la parrilla en óptimas condiciones.
Como último paso, rociá las rejillas con un poco de aceite vegetal. Esto no solo evitará que los alimentos se peguen en la próxima cocción, sino que también ayudará a proteger la parrilla del óxido.
Otros métodos para limpiar la parrilla
- Limón: frotá la parrilla con medio limón, especialmente cuando está caliente. La acidez del limón ayuda a descomponer la grasa y los restos de comida.
- Papel de aluminio: formá una bola de papel de aluminio y usala para frotar la parrilla caliente. Este método ayuda a remover residuos adheridos sin necesidad de productos químicos.
- Cebolla: cortá una cebolla por la mitad y frotala en las parrillas calientes. La acidez de la cebolla ayuda a descomponer la grasa y residuos de comida de forma natural.
- Sal gruesa: espolvoreá sal gruesa sobre los fierros calientes y usá un cepillo para frotar. La sal actúa como abrasivo y ayuda a eliminar residuos sin dañar la superficie.
Fuente: TN







