En Mendoza, la asociación PEMPA (Protectora Equina Mendocina Podemos Ayudarlos) se ha convertido en un bastión para los caballos en situación de vulnerabilidad. Sin embargo, el arduo trabajo que realizan sus integrantes enfrenta hoy una prueba crítica: una deuda que supera los 4.800.000 pesos, derivada de los cuidados veterinarios y otros gastos esenciales. “Apelamos a la solidaridad de la gente para poder continuar salvando vidas”, expresó Yésica Valenzuela, integrante de PEMPA, a Diario San Rafael y FM Vos 94.5.
Fundada con la misión de proteger y rehabilitar caballos maltratados, abandonados o destinados a la faena, PEMPA se ha convertido en la única organización de su tipo en Mendoza y la más grande de la región de Cuyo. Actualmente, albergan a casi cuarenta caballos en su predio, sin contar a tres ejemplares que permanecen internados en un hospital veterinario en San Martín. “Estos animales llegaron en condiciones extremas, y cada uno de ellos tiene una historia de lucha y superación que nos impulsa a seguir adelante”, sostuvo Valenzuela.
La deuda actual de PEMPA se originó principalmente por los tratamientos médicos de Mágica, Tito y Brisa, tres caballos cuyos casos representan desafíos únicos en la provincia. “Rescatamos a Mágica en abril de 2024 en General Alvear. Llegó con un gran queloide en su pata y linfangitis crónica, una enfermedad que afecta su sistema linfático. Había sido mamá recientemente, pero no podía amamantar a su cría, Tito, porque su salud estaba gravemente comprometida”, relató Valenzuela. “Fue un caso de urgencia, trasladamos a ambos a Mendoza, y Mágica fue intervenida a finales de abril. Hoy está estable, pero su linfangitis es una condición crónica que requiere cuidados continuos”.
Por su parte, Tito enfrentó una cirugía en diciembre de 2024 para corregir una hernia umbilical que había empeorado en los últimos meses. “La operación fue crucial para salvarle la vida. Ahora está completamente recuperado, lo cual es un gran alivio”, afirmó Valenzuela.
El caso de Brisa, una potranca rescatada de las sierras en junio de 2024, es particularmente complejo. “Brisa es un caso único en Mendoza y posiblemente en Argentina. Se le realizó una colostomía en diciembre para salvarle la vida, pero recientemente tuvo que ser intervenida nuevamente por un prolapso”, explicó Valenzuela. “A pesar de todo, Brisa tiene muchas ganas de vivir. Nos hemos comprometido con ella y no vamos a abandonarla”.
La dedicación de PEMPA no se limita a estos casos extraordinarios. Desde su creación, han rescatado a decenas de caballos en condiciones críticas. “Muchos llegan después de haber sido abandonados, maltratados o rescatados de la faena clandestina. Entre 2020 y 2023, logramos salvar a casi cuarenta caballos de la faena en San Rafael”, recordó Valenzuela. Una vez rehabilitados, los animales son dados en adopción a familias cuidadosamente seleccionadas. “Nos aseguramos de que las personas cumplan con ciertos requisitos y hacemos un seguimiento para garantizar el bienestar de los caballos”, añadió.
Sin embargo, encontrar adoptantes no siempre es fácil. “No tenemos una gran cantidad de familias interesadas en adoptar. Hace poco logramos una adopción triple en la zona este, pero para la cantidad de caballos que tenemos, el número de adoptantes es bajo”, señaló Valenzuela.
Ante la abrumadora deuda, la asociación ha recurrido a diversas iniciativas para recaudar fondos, aunque los resultados han sido insuficientes. “El año pasado organizamos una peña y un bingo, pero lo recaudado no alcanzó para cubrir los gastos. Más recientemente, hicimos una rifa, pero seguimos muy lejos de lo que necesitamos”, explicó. Actualmente, PEMPA apuesta a la solidaridad de sus seguidores en redes sociales, donde cuentan con alrededor de 9.000 personas. “Si cada uno de nuestros seguidores donara 500 pesos, podríamos saldar la deuda. Por eso apelamos al corazón de la gente de la provincia y del país”, dijo Valenzuela.
Las redes sociales se han convertido en una herramienta clave para la organización. “En Instagram nos encuentran en redes como caballos_pempa. Allí publicamos toda la información necesaria para colaborar, incluidas las cuentas bancarias”, destacó. Además, Valenzuela aprovechó la ocasión para agradecer a quienes ya han contribuido y a los representantes de PEMPA en San Rafael, quienes realizan un trabajo fundamental.
El compromiso de PEMPA con los caballos trasciende lo económico. Su labor refleja una ética profundamente arraigada en el respeto por la vida animal. “Le prometimos a Brisa, a Mágica y a Tito que lucharíamos hasta el final, y eso es lo que vamos a hacer”, concluyó Valenzuela, dejando en claro que esta asociación no se detendrá ante las adversidades.







