En un histórico trabajo se avanza en la consolidación del denominado “Gran Sendero de los Andes”.
Se trata de una iniciativa impulsada por el gobierno provincial junto a guías, expedicionistas y montañistas de diferentes puntos de Mendoza.
El proyecto, que busca unir Punta de Vacas con Paso Pehuenche (unos 500 kilómetros de cordillera) es una apuesta que lleva muchos años y que nace a partir de los relatos de arrieros y baqueanos sobre los lugares mágicos que esconde la cordillera mendocina.
La propuesta duró 39 días y participaron más de 80 expedicionarios. Todos ellos llevaron a cabo tareas de reconocimiento, relevamiento arqueológico y demarcación del Sendero de Gran Recorrido de los Andes.
La zona sur de la provincia tiene una gran parte de ese sendero y se aborda en dos tramos.
La primera de ellas (la tercera dentro del recorrido del Sendero) va desde la Laguna del Diamante (en el límite con San Carlos) hasta la Laguna del Atuel.
La segunda parte sureña (la cuarta del trazado) va desde El Sosneado hasta Valle Noble y Las Loicas, donde empieza a vislumbrarse la zona más patagónica, con montañas que van disminuyendo su tamaño y -también- con grandes volúmenes de agua y ríos de mucho caudal discurriendo.
El último tramo relevado de esta expedición ingresó por El Sosneado, a través de un portal lateral del Risco Plateado, un cerro de 4.999 metros de altura, hasta Valle Hermoso. Desde allí, transitaron entre vegas y lagunas y arribaron a Valle Noble, donde concluye todo el trazado de este Sendero de Gran Recorrido.
FOTO GENTILEZA: Cultura de Montaña.







