El Centro de Despachantes de Aduana de Mendoza ha seguido de cerca los recientes anuncios del Gobierno Nacional en materia de baja de aranceles e impuestos internos. Fabrixio Pedrosa, presidente de la entidad, compartió su perspectiva sobre estas medidas y el impacto que podrían tener en la economía local y nacional.
«Lo primero que quiero aclarar es que no he leído todavía la resolución que salió en el boletín oficial, pero de acuerdo con el anuncio se puede desprender que con la reducción de los aranceles a productos tecnológicos seguramente se dé una baja en el precio final de los mismos», explicó Pedrosa ante nuestro medio de comunicación (FM Vos 94.5).
Sin embargo, el presidente del Centro de Despachantes de Aduana advirtió que esta baja en los precios no será inmediata. «Debemos tener en cuenta que existe todo un proceso logístico para la importación, hay que traer la mercadería y pagar los fletes. Existen un montón de cuestiones involucradas hasta que llegue la mercadería con el arancel rebajado», observó.
Pedrosa señaló que la medida, que incluye una baja escalonada de aranceles para productos tecnológicos y una reducción de impuestos internos para los fabricados en Tierra del Fuego, tendrá un impacto en el mercado. «Creemos que esto se dará así, por lo que estamos viendo los anuncios de rebajas que afectan a los otros rubros ya están evidenciando una baja en sus precios. Hay una mayor competitividad, un ejemplo de ello son los neumáticos», comentó.
En ese caso específico, el entrevistado destacó la efectividad de la baja de aranceles y la eliminación de barreras pararancelarias. «Las cubiertas estaban con un 30% de derecho de importación, el cual hoy se redujo al 20%. El sector se está volviendo más competitivo, ya que se eliminaron barreras pararancelarias. Actualmente importar es algo posible y eso nos lleva a una mejor competitividad. La entrada de cubiertas importadas nivela un poco los precios y fundamentalmente las diferencias que se planteaban, por ejemplo, con los valores de Chile. De hecho, está cayendo la demanda de los tours de compra al país vecino. Esa noticia es altamente positiva para la región», destacó el presidente del Centro de Despachantes de Aduana de Mendoza.
A continuación, también reconoció la significativa diferencia de precios que existía en productos como los celulares entre Argentina y países vecinos. «Un celular que cuesta 1.000 dólares o 1.100 dólares en Chile, en Argentina se paga cerca de 2.500. Me parece bien la medida, porque de algún modo hay que ponerle un freno a esa cuestión», consideró.
Igualmente, coincidió en que la inercia inflacionaria y los márgenes comerciales también influyen en los precios. «Si la inflación sigue por estos carriles y se cumple la proyección de una inflación al 20 % anual, habrá que cambiar también la forma de trabajar y los márgenes que toman los comercios sobre las importaciones. Hay sectores empresariales que están acostumbrados a moverse con márgenes que en otro lado no existen. Se tendrán que ir ajustando a medida que la economía se termine por normalizar», señaló.
Finalmente, Pedrosa anticipó un aumento en las importaciones en diversos sectores de la economía. «La verdad que hasta hace un tiempo teníamos las importaciones prácticamente paradas. Y no me refiero exclusivamente a la importación de productos tecnológicos exclusivamente, sino también de insumos para el petróleo, el gas, la agricultura y la minería. Por suerte, está situación se fue revirtiendo y actualmente se puede importar. Eso nos permite el ingreso de maquinarias y de diferentes insumos para los procesos productivos. Si esto se extiende a la importación de bienes de consumo, seguramente los precios se irán normalizando en Argentina», concluyó.







