Un grupo de estudiantes, docentes y vecinos de San Rafael está llevando adelante un proyecto innovador y sustentable: crear papel, macetas y hasta ladrillos ecológicos a partir de los residuos vegetales del cannabis.
La iniciativa se desarrolla en el marco del programa Mauricio López de la Universidad Nacional de Cuyo, que por cuarto año consecutivo respalda propuestas sociales y comunitarias vinculadas al uso responsable del cannabis.
Esta vez, el foco está puesto en el reciclado de los restos de la planta que quedan tras la cosecha, promoviendo prácticas amigables con el ambiente y generando valor a partir de lo que, hasta ahora, se desechaba.
Detrás de esta idea está el proyecto “Ecocannabis: oficios sostenibles con residuos vegetales”, una propuesta que nace desde la Facultad de Ciencias Aplicadas a la Industria y suma voluntades de estudiantes, docentes, organizaciones sociales como La Poderosa y personas cannabicultoras del departamento.
La premisa es clara: combinar conciencia ambiental, compromiso social y trabajo colectivo.
PRODUCTOS ÚTILES Y ECOLÓGICOS
La planta de cannabis tiene un enorme potencial más allá del uso medicinal o recreativo. Lo que comúnmente se descarta puede convertirse en materia prima para productos útiles y ecológicos.
Durante los próximos encuentros, se pondrán manos a la obra para experimentar con la elaboración de papel artesanal, macetas biodegradables y ladrillos verdes que puedan ser utilizados en construcciones sustentables.
Además, el proyecto busca capacitar a personas en oficios que promuevan una economía circular y el cuidado del entorno.
Ecocannabis no es solo una propuesta técnica, es también una apuesta política y cultural. En un contexto donde el cannabis comienza a ocupar un lugar más legitimado en la agenda científica, médica y legal, este tipo de iniciativas abren nuevas puertas para pensar el desarrollo local desde una perspectiva inclusiva, sostenible y colaborativa.
Este tipo de experiencias, además de generar conocimiento y conciencia, fortalecen el vínculo entre la universidad y la comunidad.
Si bien son los pasos iniciales, todo está en marcha; en un proyecto con sello local y una mirada puesta en el futuro.







