La cuarentena obligatoria que rige en San Rafael –y en todo el país– desde el 20 de marzo y que vencerá el próximo 26 de abril, tiene cada vez menos acatamiento. Alcanzó con recorrer ayer el centro y muchos barrios para llegar a tal conclusión.
Si bien a la tercera fase del aislamiento social, preventivo y obligatorio que anunció el presidente Alberto Fernández se le sumaron nuevas actividades exceptuadas, en ningún caso –a excepción de comercios de venta de comestibles y farmacias– se autorizó la atención al público. Por ejemplo, talleres mecánicos, gomerías y casas de repuestos volvieron a trabajar pero para atender demanda de vehículos públicos, de emergencia y de quienes están exceptuados de la cuarentena, a puertas cerradas; y mediante servicio puerta a puerta en el caso de repuestos, librerías y locales de insumos informáticos.
Sin embargo, como ya se advertía en los días previos a la prórroga de la cuarentena, el “relax” se advirtió notablemente esta semana, principalmente lunes y ayer viernes, con un movimiento similar al de una “jornada normal” en nuestra ciudad. Hasta muchos bromearon con que “costaba encontrar estacionamiento”, algo que no había sucedido desde que empezó el aislamiento.
En entidades bancarias, en locales de cobro de servicios e impuestos, a pesar de que se atiende por terminación de DNI, se advirtieron largas filas. En ese contexto, hubo denuncias de que algunos bancos atendieron a clientes sin que tuvieran turno ni respetando el número de documento.
También el movimiento fue muy intenso fuera de locales comerciales donde se venden comestibles. A pesar de las insistentes recomendaciones, fue incesante la actividad, sobre todo entre media mañana y las primeras horas de la tarde.
Respecto de la presencia policial, hubo efectivos, aunque los controles en la vía pública no son del mismo tenor que días atrás. Ya no se observan tantos retenes, ni siquiera en avenidas, como sí ocurrió durante los primeros días del confinamiento.
Todavía queda más de una semana hasta que se venza la tercera fase de la cuarentena que estableció el Gobierno nacional por la pandemia del coronavirus. En este escenario, el acatamiento apunta a ser todavía menor en la siguiente semana, si es que no se extreman los controles para que se garantice el cumplimiento del aislamiento.
Asimismo, si existen flexibilizaciones a partir del 27 de abril, que permitan la reapertura de comercios que están cerrados desde el 20 de marzo, habrá que consolidar –nuevamente– un protocolo para que se cumplan las medidas de distanciamiento social que deberán permanecer por mucho tiempo. En relación a ello, un informe de la Universidad de Harvard de Estados Unidos pronosticó que el distanciamiento perdurará –al menos– hasta el año 2022.







