Luego de casi un mes de trabajos intensos, Vialidad Provincial dejó nuevamente transitable la Ruta Provincial 220, el camino de ripio que une El Sosneado con la alta montaña sanrafaelina y llega hasta el histórico hotel termal abandonado, en dirección al futuro Paso Las Leñas.
A comienzos de noviembre, la Dirección Provincial de Vialidad puso en marcha un operativo para recuperar la transitabilidad de este corredor, muy utilizado por turistas y aventureros. La traza acompaña el curso del río Atuel y atraviesa paisajes de gran atractivo, con lagunas de montaña, las ruinas del viejo hotel, sectores de aguas termales y accesos a zonas de expedición hacia el cerro donde en 1972 se produjo la tragedia aérea del equipo de rugby uruguayo.

Los trabajos de mantenimiento incluyeron el perfilado del camino, el aporte de áridos y la corrección de huellones y sectores erosionados. Se utilizaron motoniveladoras, camiones regadores y maquinaria pesada para recomponer la calzada. En los tramos con afloramientos rocosos se incorporó material fino con pala cargadora y camiones volcadores, con el objetivo de mejorar la rodadura y la seguridad de quienes circulen por la ruta.
Desde Vialidad recordaron que no se trata solo de un camino turístico: también es una vía clave para la actividad productiva, en particular para la cría de ganado caprino en la zona de montaña, por lo que su reapertura tiene impacto tanto recreativo como económico para el distrito.
EL RECORRIDO
En esta etapa, la Ruta 220 quedó habilitada para vehículos de doble tracción hasta el hotel abandonado, conocido por sus ruinas y sus piletas termales al aire libre. El viaje demanda alrededor de dos horas desde la Ruta Nacional 40. En las próximas semanas, y según la evolución de las tareas y las condiciones climáticas, se analiza ampliar la habilitación para todo tipo de vehículos.

Las autoridades insistieron en que, si bien el camino está transitable, se trata de una zona de alta montaña y es imprescindible tomar recaudos. Recomiendan avisar siempre a un familiar o conocido el destino y el horario estimado de regreso, revisar el estado mecánico del vehículo, llevar combustible suficiente y contar con agua y alimentos, ya que en todo el trayecto no hay estaciones de servicio, comercios ni puestos de salud, y la señal telefónica es prácticamente inexistente.
Con la reapertura de la Ruta 220, El Sosneado vuelve a posicionarse como una de las puertas de entrada a algunos de los paisajes más impactantes del sur mendocino, combinando historia, naturaleza extrema y aventura en plena cordillera.







