El proyecto de exploración de sales de litio “Don Luis y Otros”, ubicado en 234 mil hectáreas San Rafael y Malargüe, se prepara para dar el puntapié inicial a su fase de trabajos en campo con el comienzo de los estudios geofísicos y el mapeo superficial, que marcarán el arranque concreto de la exploración.
Según indicaron desde la empresa apenas se completen los últimos trámites administrativos la compañía iniciará de inmediato la geofísica y el relevamiento superficial, en lo que denominan Etapa 1 del plan de trabajo.

Se trata de estudios de baja intensidad que permitirán obtener información clave del subsuelo para luego definir con precisión dónde perforar.
Esta primera fase demandará menos de tres meses de tareas en terreno y procesamiento de datos.
Con esos resultados, la empresa podrá pasar a la Etapa 2, que contempla la perforación de cinco pozos con profundidades que irán de los 90 a los 600 metros.
En cada uno de ellos se tomarán muestras de salmuera para analizar volumen y concentración de sales de litio y otros minerales estratégicos, insumos fundamentales para determinar la viabilidad técnica de una futura explotación.
COMO SE TRABAJA
Mientras tanto, el consorcio de empresas ya tiene definido el esquema operativo: el agua necesaria para las perforaciones se adquirirá a proveedores habilitados y será transportada hasta la zona de trabajo, evitando así el uso directo del recurso hídrico local.

De avanzar hacia una fase productiva, la compañía proyecta aplicar tecnología de Extracción Directa de Litio (DLE) mediante una planta con filtros, con el objetivo de minimizar el impacto ambiental frente a los métodos evaporíticos tradicionales.
El proyecto se encamina ahora a su fase decisiva: el inicio de los estudios geofísicos que, en pocos meses, abrirán paso a las primeras perforaciones exploratorias.
RECHAZO DE LA ASAMBLEA DEL AGUA
Desde la Asamblea del Agua marcaron su rechazo al proyecto y reclamó por irregularidades en la audiencia pública.

En el espacio hablaron de “en el impacto hídrico de la minería de litio, conocida internacionalmente como minería del agua por su alto consumo” y cuestionaron “el uso de la promesa de empleo como único argumento a favor, pese a que las estadísticas muestran resultados limitados en generación real de puestos de trabajo”
Finalmente sentenciaron que “el sur mendocino y la cuenca del Atuel son zonas especialmente vulnerables por su matriz productiva diversa y la presión creciente sobre el recurso hídrico”







