La Asamblea por el Agua cuestiona la aprobación de proyectos mineros en Mendoza y realizó una movilización este martes a las 20 horas en la rotonda del mapa. Advirtieron sobre el impacto ambiental, la posible modificación de la Ley de Glaciares y denuncian un avance sobre el derecho a la protesta.
La Asamblea por el Agua de Mendoza realizó una concentración en San Rafael para manifestarse en defensa del agua y los glaciares, en un contexto marcado por la reciente aprobación de proyectos mineros en la Legislatura provincial y el debate nacional en torno a una posible modificación de la Ley de Glaciares. La convocatoria fue en la rotonda del mapa y se enmarcó en una serie de acciones que se desarrollan en distintos puntos de la provincia.
Alejandro Villarruel, integrante de la Asamblea por el Agua, explicó que en las últimas semanas el trabajo de las organizaciones ambientales se intensificó luego de la votación legislativa del 9 de diciembre. “La Asamblea ahora en estos tiempos está trabajando un montón con el tema de lo que fue la aprobación de los proyectos mineros”, señaló a Diario San Rafael y FM Vos 94.5, al tiempo que precisó que “se aprobaron las declaraciones de impacto ambiental de la minera San Jorge y de varios proyectos mineros del distrito minero Malargüe”.
Según expresó, las asambleas de distintos departamentos están articulando acciones conjuntas con el objetivo de informar y concientizar a la población sobre las consecuencias ambientales de estas iniciativas. “Estamos todas las asambleas trabajando lo más en conjunto que se pueda, con mucho trabajo de concientización e información para ver cómo se puede revertir esta situación que es realmente muy grave para el agua”, afirmó Villarruel, quien advirtió que el impacto no solo compromete el recurso hídrico sino también la calidad de vida de la ciudadanía.
En ese marco se inscribe la concentración realizada en San Rafael. Remarcó que la movilización se coordina con una protesta de mayor escala en la ciudad de Mendoza. “Hay una movilización muy grande en la Casa de Gobierno, con gente que va desde toda la provincia, tratando de que sea lo más multitudinaria posible”, explicó.
Villarruel sostuvo que la presencia en las calles se ha convertido en una de las pocas herramientas que le quedan a la ciudadanía para expresar su rechazo. “Es la herramienta que nos está quedando a la población, ser muchos en las calles, concientizar e informar sobre la gravedad de lo que está pasando”, aseguró. En ese sentido, destacó el crecimiento del interés social frente a la problemática. “Hay mucho interés, la verdad, sobre todo por el trabajo de difusión y, ante la gravedad de la situación, hay como un despierte en la sociedad”, señaló.
El referente ambiental subrayó que el debate atraviesa a toda la comunidad, más allá de posturas políticas o territoriales. “El tema del agua nos concierne realmente a todos y todas, nadie puede escapar a esa problemática”, afirmó, y agregó que “es raro encontrar a alguien que, con información, no quiera comprometerse o participar de alguna acción”.
Otro de los ejes que genera preocupación es la posible modificación de la Ley de Glaciares a nivel nacional. Para Villarruel, el solo planteo del tema resulta alarmante. “Totalmente, porque es la base de donde viene todo el agua, el agua que tomamos, el agua que nos da la vida en todos los aspectos”, expresó al referirse a la importancia estratégica de los glaciares, especialmente en provincias como Mendoza.
Consultado por la postura del departamento de Malargüe, donde sectores oficiales señalan un amplio respaldo social a la minería, Villarruel fue categórico. “No es que socialmente haya licencia social en ningún departamento”, afirmó, y cuestionó la idea de que exista un consenso generalizado. “Decir que Malargüe está de acuerdo con la minería es algo que no comparto”, sostuvo, al tiempo que atribuyó esa percepción a la “manipulación de la información” y a “cercos mediáticos”.

En ese sentido, remarcó que la población muchas veces no cuenta con información completa sobre los impactos ambientales y las reales posibilidades laborales que prometen los proyectos. “Si realmente la gente supiera que estos proyectos van a destruir todo y contaminar el agua, no estaría de acuerdo”, aseguró.
Villarruel también se refirió al clima en el que se desarrollan las manifestaciones y a la relación con las fuerzas de seguridad. En San Rafael, aclaró que no se han registrado hechos de represión directa, aunque sí una presencia policial constante. “No han habido incidentes muy graves, pero hay permanentemente una presencia policial y situaciones que a veces privan el derecho a la manifestación”, explicó.
Además, alertó sobre lo que ocurre en otros puntos de la provincia. “Provincialmente se están viviendo situaciones muy graves, hay manifestantes y personas detenidas”, denunció, y consideró que ese escenario es uno de los motivos que impulsa a seguir movilizándose. “Estamos saliendo a las calles, dejando nuestros trabajos, para defender algo que nos parece súper importante”, expresó.
En cuanto a la modalidad de la actividad prevista para este martes, Villarruel indicó que se tratará de una concentración abierta. “La concentración fue con micrófono abierto, con algunas movidas artísticas y mucha difusión con material informativo”, detalló.







