La bailarina y actriz Noelia Marzol se encuentra en el centro de una tormenta mediática tras la publicación de un video hogareño que derivó en una impensada polémica judicial y ética. Lo que comenzó como una escena cotidiana de verano junto a su esposo, el futbolista Ramiro Arias, terminó escalando a niveles alarmantes cuando una profesional de la salud mental utilizó las imágenes para realizar una acusación pública de extrema gravedad.
Todo se originó por una grabación que la propia artista compartió en sus redes sociales. En el video, capturado en una pileta, se observa un gesto de afecto entre la pareja donde Arias le besa el pecho a Marzol. El detalle que encendió el debate entre los seguidores fue la presencia cercana de Alfonsina, la hija pequeña de ambos.
En el mismo posteo, Noelia bromeaba con la dificultad de encontrar espacios de intimidad en la crianza, escribiendo: “Imposible tener un momento de lujuria así”, mientras le pedía a la niña, entre risas: “Alfi, ¿nos dejás un ratito a papá y a mamá solos? Dejanos tranquilos un rato, Alfi”.
Aunque los comentarios de los usuarios suelen ser moneda corriente, lo que colmó la paciencia de la bailarina fue la intervención de una licenciada en psicología. Según relató Marzol, la profesional utilizó su perfil de Instagram para juzgar su rol materno y asociar la situación con el concepto de «abuso infantil». Ante la magnitud de estos dichos, Noelia realizó un descargo frontal y tajante.
“Voy a subir esto porque la verdad ya me tienen re podrida”, disparó la artista en sus historias de Instagram, notablemente molesta por el tratamiento de la noticia. Respecto al contenido del video, fue clara al explicar que no hubo nada inapropiado: “Lo subí yo y no tengo ningún problema de haberlo subido porque yo sé cuál era el contexto de la situación. Estaba toda mi familia detrás, o sea están flasheando una situación que no sucedió”.
El punto central del enojo de Marzol no reside en la viralización del video en sí, sino en la ligereza con la que una experta en salud mental emitió un juicio de valor tan delicado sin conocimiento de causa. Para la bailarina, el accionar de la psicóloga fue una falta de respeto y un acto de irresponsabilidad pública.
“Que una licenciada esté diciendo o haciendo un diagnóstico de mi hija que esté asociado a abuso infantil por un video de 10 segundos sin conocer no solo el contexto, sino sin haber evaluado a mi hija y sin saber cómo es mi familia”, recriminó Noelia. En su mensaje, enfatizó que no permitirá que se instale una sospecha de tal calibre sobre su hogar.
Para cerrar, la artista reafirmó su postura frente a la exposición mediática, pero marcó un límite ético: “No me importa que difundan este video, lo publiqué yo y me chup… un huevo que lo publiquen en Japón si tienen ganas porque yo sé cuál es el contexto”. Sin embargo, reiteró que la actitud de la profesional le parece “muy apresurado, me parece imprudente, muy peligroso”.
Fuente: Minuto 1







