Enero y febrero en Argentina y en materia cultural son sinónimo de grandes festivales musicales, donde convergen la cultura, la recreación, el turismo e importantes oportunidades para miles de emprendedores,
En San Rafael, una histórica deuda pendiente – tanto del Estado como del sector privado – es la ausencia de acciones que hayan permitido consolidar un evento que pueda sostenerse en el tiempo y posicione al destino en la “agenda festivalera” a nivel nacional.
Córdoba “pica en punta” respecto de esos eventos, con Jesús María, Cosquín, Villa María entre los más reconocidos. Pero también hay localidades de Mendoza, de menor envergadura que San Rafael, que cuentan con este tipo de eventos, entre ellos Godoy Cruz (Fiesta de la Cerveza), Malargüe (Fiesta del Chivo), Tunuyán (Fiesta de la Tonada), Rivadavia (Rivadavia le canta al país) y ahora Luján de Cuyo, con un festival de música indie que contará con figuras nacionales.
En San Rafael, todos los intentos por consolidar un festival resultaron infructuosos, principalmente por la falta de apoyo público-privado que requiere este tipo de acontecimientos. Nadie puede “mirar para otro lado”, ya sea desde el Municipio, el Gobierno Provincial y las cámaras empresariales, que no aunaron fuerzas, o lo hicieron pero no lo suficiente, para generar “el festival” de San Rafael que trascienda el departamento.
Nuestro departamento representa, en materia turística, uno de los principales destinos de Mendoza, gracias a sus bellezas naturales y también acciones gestadas desde el sector estatal y privado, hay que reconocerlo. Sin embargo, contar con un evento de convocatoria masiva podría reforzar esa realidad que tiene San Rafael en cuanto a recepción de turistas.
En la actualidad, si bien el Municipio reforzó notablemente su inversión en la realización de eventos, no hay un festival que marque el calendario como sí ocurre en otros departamentos cercanos. Habrá que apelar al esfuerzo de todos los actores para poder avanzar hacia un evento de estas características, pensando en el disfrute y recreación de vecinos y visitantes, pero también en la economía regional.







