El Radio Club San Rafael volvió a ser puesto en valor por su aporte silencioso pero decisivo: sostener la comunicación donde no llega la telefonía y convertirse en un eslabón clave cuando ocurren emergencias.
A lo largo de su historia, la institución cumplió un rol social fundamental, garantizando enlaces en zonas inhóspitas y colaborando ante eventos naturales, catástrofes o situaciones críticas donde cada minuto cuenta.
Ese trabajo, sostenido por la vocación de servicio de sus integrantes, se apoya muchas veces en recursos propios: equipos, conocimientos y tiempo puestos a disposición de la comunidad.
En ese marco, el Concejo Deliberante realizó un reconocimiento a nuevos radioaficionados que se incorporan al Radio Club, sumándose a una red solidaria que se activa cuando los canales habituales de comunicación fallan o directamente no existen.
El reconocimiento llega además acompañado de un hecho reciente que volvió a mostrar la importancia del servicio: días atrás, un integrante intervino para colaborar en un accidente vial ocurrido en una zona sin cobertura de telefonía celular, sobre la Ruta Nacional 40, en el tramo que une Pareditas con El Sosneado.
En un escenario donde pedir ayuda por los medios convencionales resulta imposible, la radio volvió a ser la herramienta que permite dar aviso, coordinar asistencia y acelerar la respuesta.
Desde el cuerpo deliberativo remarcaron que el compromiso de los radioaficionados es un aporte concreto a la seguridad y a la organización comunitaria, especialmente en un departamento y una región donde los caminos extensos y las áreas sin señal siguen siendo parte de la realidad cotidiana.







