El reciente anuncio del Gobierno de Mendoza, que autoriza un nuevo incremento escalonado en las tarifas de Aguas y Saneamiento Mendoza (AYSAM), vuelve a poner sobre la mesa una discusión tan antigua como necesaria: el equilibrio entre el costo de los servicios públicos y la calidad de la prestación que recibe el usuario.
Desde una mirada técnica, es difícil negar la lógica de una actualización tarifaria en un contexto de inflación persistente y costos operativos —insumos químicos, energía y mantenimiento— que se disparan mensualmente. Una empresa de servicios sanitarios desfinanciada es, a largo plazo, una condena a la obsolescencia de su infraestructura. Sin embargo, para que el aumento sea social y políticamente aceptable, debe existir una correlación directa con la mejora en las calles y en los domicilios.
La paciencia del vecino se agota ante la recurrencia de pérdidas de agua potable en la vía pública que pasan semanas sin reparación, mientras desde los despachos oficiales se pregona el cuidado del recurso en una provincia desértica. Resulta contradictorio exigir un esfuerzo económico mayor al ciudadano cuando el sistema desperdicia litros y litros por falta de inversión en mantenimiento preventivo.
Más grave aún es la vulnerabilidad del sistema frente a las contingencias climáticas. Lo ocurrido días atrás es un ejemplo elocuente: con las lluvias que se presentaron en nuestra zona, la toma de agua en el río Diamante se vio comprometida por la turbiedad, dejando a amplios sectores de la ciudad sin suministro. Que en pleno siglo XXI la cabecera departamental dependa de un esquema tan frágil, que colapsa ante las tormentas -habituales en nuestra región-, habla de una desinversión estructural que ningún aumento de tarifa ha logrado resolver hasta ahora.
AYSAM necesita recursos para funcionar, es cierto. Pero San Rafael necesita que esos recursos se traduzcan en obras concretas que garanticen la continuidad del servicio. Se debe entender que la tarifa no es solo un precio, es un contrato de servicio que hoy, en nuestro departamento, no siempre se cumple con eficacia.



