La participación de Dalia Gutmann en “La Noche de Mirtha” dejó uno de esos momentos que flotan en el aire del estudio y se quedan a vivir en las redes. Entre copas, anécdotas y risas, la comediante se animó a un ida y vuelta filoso con Mirtha Legrand que marcó la noche.
Todo comenzó cuando Gutmann adelantó que tenía algunas preguntas preparadas para la conductora. La advertencia activó el radar de la anfitriona. “Tené cuidado con lo que me vas a preguntar. No te hagas la Mirtha Legrand”, lanzó la diva, con esa mezcla de picardía y autoridad que convirtió su mesa en un clásico de la televisión.
Lejos de retroceder, la humorista respondió con rapidez y complicidad: “No, nunca fui tan respetuosa en mi vida. Mirtha hay una sola”. El estudio celebró el intercambio como si fuera un pequeño duelo de esgrima verbal, elegante y lleno de chispa.
Humor, catarsis y público fiel
Más adelante, Dalia Gutmann repasó su trayectoria de más de 15 años y explicó cómo construyó un vínculo cercano con su audiencia. Contó que el humor es su herramienta para transformar experiencias personales en material escénico. “Amo la comedia, me encanta ver a la gente reír”, afirmó ante el resto de los invitados.
También reveló que muchas de sus rutinas nacen de situaciones cotidianas atravesadas por emociones intensas o conflictos que aún no termina de procesar. “Me gusta hacer humor desde esas partes que quizás me hacen sufrir”, sostuvo.
En cuanto a su público, destacó que con el tiempo consolidó una audiencia mayoritariamente femenina. “Hace años encontré ahí mi público”, explicó. Y cerró con una observación que desató carcajadas en la mesa: “A veces la pasan mejor que nosotras porque se enteran de cosas que no hablamos delante de ellos”.
La cena avanzó entre risas y complicidad. Y una vez más, la mesa de Mirtha demostró que puede ser escenario de confesiones, ironías y cruces inesperados.







