En el marco de la World Peanut Meeting (Cumbre Mundial del Maní), que se desarrolla en Mendoza con la participación de más de 300 referentes internacionales del sector.
El evento, que tiene lugar en el Hotel Hilton, reunió a productores, empresarios y especialistas de todo el mundo, y contó con la presencia del gobernador Alfredo Cornejo, quien puso en valor el desarrollo que viene teniendo Mendoza en el segmento de los frutos secos.

“Las tendencias del consumo saludable y la creciente demanda de alimentos naturales encuentran en nuestra provincia un aliado estratégico”, señaló el mandatario, al tiempo que remarcó que “hoy Mendoza representa el 64 por ciento de la producción nacional de nueces, el 76 del área plantada de almendras y avanza con fuerza el pistacho, uno de los cultivos con mayor proyección a nivel mundial”, detalló,
En total, la provincia suma más de 10.200 hectáreas de frutos secos, con epicentro en el Valle de Uco, aunque con un crecimiento cada vez más visible en otras zonas como el sur.
En ese contexto San Rafael y General Alvear ya superan las 500 hectáreas destinadas a frutos secos, una cifra que refleja el crecimiento de una actividad que se posiciona como alternativa productiva en la región.
EL DESARROLLO EN SAN RAFAEL Y ALVEAR
Dentro de ese esquema, la nuez aparece como el cultivo más desarrollado. Solo en San Rafael, hubo una expansión sostenida en la última década que ya llega a más de 430 hectáreas en la actualidad, a las que hay que sumarles otras 66 en General Alvear
En el caso del pistacho —conocido como el “oro verde”— Mendoza ya cuenta con unas 965 hectáreas implantadas y nuevos proyectos en distintos departamentos, entre ellos San Rafael y General Alvear. En nuestro departamento, los últimos datos hablan de 5,5 hectáreas en producción.

Por su parte, las almendras mantienen un crecimiento más moderado pero sostenido, con más de 2.800 hectáreas en toda la provincia, mientras que en el sur también empiezan a ganar terreno con 28 hectáreas en San Rafael y 7 en Alvear.
Este escenario abre nuevas oportunidades para los productores, no solo en la producción primaria, sino también en la agroindustria, con el desarrollo de productos derivados como aceites, harinas y alimentos gourmet.
Así, en una cumbre mundial dedicada al maní, Mendoza volvió a mostrar que su potencial en frutos secos va mucho más allá, con una matriz productiva que crece, se diversifica y encuentra en el sur un nuevo motor de desarrollo.






