Una distribuidora de la zona noroeste de Rosario fue asaltada bajo una modalidad cada vez más repetida: los delincuentes cortaron la luz para anular los sistemas de seguridad y así poder ingresar sin ser detectados. El robo fue descubierto por el responsable del lugar al inicio de la jornada, cuando encontró accesos violentados y la energía interrumpida.
El hecho ocurrió en la intersección de José Ingenieros y Venezuela. Según se constató, los autores del robo cortaron los cables desde la caja del medidor ubicada junto al portón principal. De ese modo evitaron la activación de alarmas y facilitaron el ingreso al edificio, donde forzaron la puerta principal y accedieron al sector administrativo.
Un golpe planificado y millonario
Al revisar el interior, el encargado detectó el faltante de unos 12 millones de pesos en efectivo que estaban guardados en una oficina. También advirtió la desaparición de varias botellas de licor pertenecientes al stock de la empresa.
La investigación quedó en manos de la Policía de Investigaciones, por orden del Ministerio Público de la Acusación. Los peritos trabajan en el relevamiento de huellas, análisis de cámaras de seguridad y toma de testimonios para identificar a los responsables.
Los investigadores no descartan que haya existido información previa sobre los movimientos internos de la firma, lo que refuerza la hipótesis de un posible entregador. La ausencia de testigos y de alertas durante el robo apunta a un accionar cuidadosamente planificado.
El episodio se suma a otro hecho similar ocurrido en Capitán Bermúdez, donde delincuentes utilizaron la misma modalidad para llevarse una suma aún mayor. Ante la repetición de estos ataques, la Policía busca determinar si se trata de una misma banda que opera en la región.







