El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró que su país retirará sus fuerzas de Irán en un plazo de “dos o tres semanas”, luego de los recientes ataques contra instalaciones vinculadas a su programa nuclear.
Desde la Casa Blanca, el mandatario afirmó que la operación militar provocó un “cambio de régimen” y que actualmente su administración negocia con nuevos interlocutores a los que calificó como “más racionales y menos radicalizados”. También sostuvo que el retiro podría concretarse incluso antes de lo previsto.
Negociaciones abiertas tras los ataques
Trump indicó que existe la posibilidad de alcanzar un acuerdo en los próximos días, aunque aclaró que el fin del conflicto no depende exclusivamente de ese entendimiento. En ese marco, remarcó el impacto de los bombardeos sobre infraestructura militar iraní, al señalar que la reconstrucción podría llevar entre 15 y 20 años.
Además, el presidente adelantó que Estados Unidos no intervendrá en el control del estrecho de Ormuz y que serán los países de la región los responsables de garantizar la seguridad marítima.
Por su parte, el canciller iraní, Abbas Araqchi, afirmó que Teherán aún no respondió a la propuesta presentada por Washington para poner fin al conflicto. También remarcó que la confianza entre ambos países es “nula” y condicionó cualquier avance a una resolución más amplia de las tensiones en la región.







