El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró que las fuerzas estadounidenses aún no iniciaron los ataques más contundentes contra Irán y advirtió que el país tiene en la mira nuevas infraestructuras estratégicas.
A través de un mensaje publicado en Truth Social, el mandatario sostuvo que el Ejército “ni siquiera empezó a destruir lo que queda en Irán” y mencionó posibles objetivos como puentes y plantas de energía eléctrica.
En el mismo comunicado, Trump insistió en que el liderazgo iraní debe avanzar rápidamente hacia un acuerdo con Washington. “El nuevo régimen sabe lo que tiene que hacer, y tiene que hacerlo rápido”, expresó.
Horas antes, el presidente había afirmado que uno de los puentes más importantes de Irán fue destruido en un ataque reciente, y difundió un video del bombardeo en sus redes sociales. Allí advirtió que la ofensiva “es solo el principio”.
Según reportes de medios iraníes, el ataque contra una autopista que conecta Teherán con Karaj dejó al menos ocho muertos y 95 heridos. Las imágenes difundidas muestran daños severos en la estructura, con un colapso parcial tras dos explosiones.
Equipos de verificación internacionales confirmaron la autenticidad del material y señalaron que el puente, en construcción, sufrió dos impactos aéreos que provocaron el derrumbe de uno de sus tramos centrales.
Amenazas y escalada en la región
Tras el ataque, Irán advirtió que podría responder con ofensivas contra puentes clave en Medio Oriente. Entre los posibles objetivos mencionados figuran conexiones estratégicas en Jordania, Arabia Saudita y otras zonas de la región.
En paralelo, Trump aseguró que en el último mes de conflicto las fuerzas estadounidenses destruyeron gran parte de la capacidad militar iraní, incluyendo su marina, su fuerza aérea y componentes de sus programas de misiles.
El mandatario también sostuvo que, si no hay avances en las negociaciones, Estados Unidos podría intensificar los ataques contra infraestructura energética y petrolera.
La escalada ya genera impacto en la región y en los mercados internacionales, especialmente por la situación en el estrecho de Ormuz, un paso clave para el transporte global de petróleo.
Trump afirmó que ese corredor marítimo volverá a operar con normalidad una vez finalizado el conflicto, aunque no precisó plazos para el cierre de las operaciones militares.







