En medio de la creciente conciencia por el bienestar animal, una propuesta solidaria gana cada vez más fuerza en San Rafael: convertirse en hogares de tránsito, una pieza clave en el proceso de rescate y recuperación de animales en situación de abandono.
Desde el grupo “Al Recreo” están trabajando en la temática que busca siempre nuevos voluntarios.
“Escribinos Queremos conocerte, charlar un poco y contarte cómo podés sumarte a este equipo de tránsito”, indican desde la cuenta de Instagram @al.recreo_esterilizaciones en la que aseguran que “Juntos, podemos hacer que más animales tengan el final feliz que se merecen”

Lejos de tratarse solo de “tener un animal por unos días”, el tránsito representa mucho más. Es el espacio donde perros y gatos rescatados comienzan a sanar, no solo físicamente sino también emocionalmente. Es allí donde aprenden nuevamente a confiar, a recibir cariño y a prepararse para encontrar una familia definitiva.
UN PUENTE A UNA NUEVA VIDA
“Ser el puente hacia una nueva vida” es el concepto que impulsa esta iniciativa, que busca sumar voluntarios dispuestos a brindar un lugar temporal lleno de cuidado y contención. Desde las organizaciones proteccionistas destacan que el rol del hogar de tránsito es fundamental: sin ese primer refugio, muchos rescates directamente no podrían concretarse.
El funcionamiento es simple pero profundamente significativo. Quienes se suman aportan el espacio y el amor, mientras que las agrupaciones acompañan durante todo el proceso con asesoramiento, seguimiento y, en muchos casos, asistencia veterinaria. De esta manera, nadie transita la experiencia en soledad.
Además, remarcan que no es necesario tener experiencia previa, sino ganas de ayudar. Para muchos, el tránsito se convierte en una experiencia transformadora que no solo cambia la vida del animal, sino también la de quienes abren las puertas de su hogar.
En tiempos donde la empatía se vuelve imprescindible, abrir la puerta de casa puede significar abrirle una nueva oportunidad a una vida.
Inició la cosecha de aceitunas en San Rafael, que se mantiene como el principal productor olivícola de Mendoza







