El intendente de Malargüe, Celso Jaque, confirmó en las últimas horas que, por falta de pago, cortaron la luz del municipio que gobierna. En ese mismo contexto, dio detalles de una profunda crisis económica que atraviesa la comuna y atribuyó esa situación a la significativa caída de fondos coparticipables, los que se vieron disminuidos en un 50% en apenas un mes.
En penumbras, fue el propio Jaque quien confirmó lo que inicialmente era un rumor: el Municipio de Malargüe no contó con los fondos suficientes para pagar la factura de la luz, lo que derivó en el corte del suministro eléctrico, pese a gestiones previas desde la propia comuna para evitarlo.
“Quiero reconocer que tenemos problemas financieros, no somos el único municipio”, admitió el ex gobernador.
Si bien la situación de Malargüe es extrema, en virtud que sus finanzas están en rojo e impiden cumplir con obligaciones básicas, no difiere a lo que están atravesando la gran mayoría de los municipios mendocinos, sumidos en una crisis que les ha generado la fuerte caída de la recaudación, especialmente ante la baja de la coparticipación que también afecta al Gobierno de Mendoza.
“No hay plata”, afirman desde diferentes comunas, parafraseando al mismísimo presidente Javier Milei, quien bajo ese concepto inició la reducción del déficit fiscal, lo que derivó en históricos recortes de fondos públicos que hoy están afectando a las arcas de diferentes administraciones.
La máxima preocupación de quienes “manejan los números” en los distintos municipios ya no está situada en recortar gastos que no resultan imprescindibles, el foco está puesto directamente en los sueldos. “Si esto no se modifica, no sabemos cómo vamos afrontar el pago de próximos salarios”, asegura una fuente ligada a las finanzas de un municipio.
El chat de los intendentes
Por estos días, la comunicación entre los intendentes tiene un denominador común: “¿cómo están tus finanzas?”, y la respuesta es la misma: “muy mal”. Indistintamente del color político de los municipios mendocinos, la crisis atraviesa a todos por igual y ya no hay discusiones por lo que piensa uno u otro, hoy el desafío está en superar una crisis con pocos precedentes desde el 2001 hasta la actualidad, de acuerdo al panorama que exponen desde algunas comunas.
Recortes por doquier
En ese escenario, el recorte es la primera alternativa a la que recurren quienes administran los municipios. Los denominados “gastos corrientes” se han reducido notablemente para priorizar el cumplimiento de obligaciones impostergables, como es el pago de salarios y garantizarles servicios básicos a los vecinos. En esta misión “de aguantar” se verán afectadas las obras públicas, pues no hay fondos suficientes para avanzar en las mismas o ejecución de nuevas inversiones, lo que también impacta en las fuentes de empleo que generan.
Al igual que el sector privado, que padece la crisis en pequeñas y medianas empresas, con cierre de locales y despidos, también el sector público quedó sujeto a una realidad preocupante, con un Gobierno Nacional que no se mueve de su plan de acción, pese a las impactantes consecuencias que está causando en las administraciones públicas provinciales y municipales.







