El mercado automotor argentino sigue reconfigurándose y ahora el impacto llegó a las pick-up de alta gama. Modelos como la Chevrolet Silverado comenzaron a bajar sus precios en un contexto de mayor competencia, impulsado por cambios impositivos y la apertura de importaciones.
La decisión fue confirmada por General Motors, que aplicó reducciones de hasta el 18% en sus versiones más equipadas. Aunque estas camionetas no estaban alcanzadas directamente por el impuesto al lujo, sí se vieron afectadas de manera indirecta por la baja en los precios de SUV premium, que ahora compiten en el mismo segmento.
Más competencia y reacomodamiento de precios
El movimiento no es aislado. Meses atrás, Ford ya había reducido el valor de la Ford F-150 en unos USD 10.000, marcando el inicio de un ajuste en el segmento de camionetas full size.
Con precios que oscilaban entre los 80 y 100 millones de pesos, estos vehículos comenzaron a perder competitividad frente a nuevas opciones más equipadas. El resultado fue un reacomodamiento que busca mantener el atractivo en un mercado cada vez más abierto.
Actualmente, modelos como la Silverado, la F-150 y las versiones de RAM 1500 siguen disputando un segmento donde el precio dejó de ser intocable.
Este nuevo escenario refleja una lógica clara: con más oferta y mejores condiciones de importación, los valores tienden a bajar. Para los consumidores, el efecto es inmediato; para las marcas, el desafío recién comienza.







