Hay gestos mínimos que, por el contexto en el que aparecen, adquieren el peso de una declaración de principios. En una de las ventanas de un departamento ubicado sobre la calle Luis Piedrabuena de San Rafael, un cartel con la consigna«Cristina Libre» interrumpe la monotonía visual del cemento y captura la atención de los transeúntes. En cualquier otra latitud bonaerense o en los bastiones tradicionales del conurbano, la imagen pasaría desapercibida; en San Rafael, sin embargo, la postal se convierte en una curiosidad sociológica.
No es un secreto para nadie que el sur mendocino se ha consolidado en los últimos turnos electorales como un territorio marcadamente adverso a las expresiones del kirchnerismo. Las urnas locales han ratificado, una y otra vez, un sesgo de centroderecha o de marcado antikirchnerismo que tiñe la idiosincrasia política mayoritaria del departamento. Incluso, dentro del PJ mendocino se ha planteado la separación con los «K».
Por eso, la aparición de este tipo de consignas en el espacio público residual —como lo es el frente de una vivienda privada— funciona como un recordatorio de que las identidades políticas locales nunca son del todo homogéneas.
La nota de color no reside en el contenido del cartel en sí, sino en la audacia de la exposición pública en un vecindario que, estadísticamente, camina por la vereda de enfrente. En tiempos donde la polarización suele dirimirse en el anonimato de las redes sociales, que un vecino decida fijar su posición política en la ventana de su casa es casi un anacronismo. Es la persistencia de una militancia de resistencia analógica, que elige el cartel de cartón para marcar una presencia en un territorio adverso.
San Rafael, detrás de sus mayorías electorales consolidadas, esconde estas pequeñas microhistorias de disidencia urbana. La ventana de la calle Piedrabuena es, al fin y al cabo, el reflejo de una comunidad que, aun en su marcado perfil conservador, convive con las marcas de sus propias minorías intensas, esas que todavía eligen la visualidad de la calle para decir «aquí estamos».







