San Rafael despide hoy a una de esas figuras que lograron dejar huella en distintos ámbitos de la vida comunitaria. Guillermo Romano, fallecido en las últimas horas, fue mucho más que un funcionario público. Abogado, dirigente político, promotor cultural y sobreviviente de la última dictadura militar, construyó una trayectoria marcada por el compromiso con la cultura, los derechos humanos y la participación ciudadana.
Estuvo al frente de la Dirección de Cultura de la Municipalidad de San Rafael promediando la primera gestión de Omar Félix y se mantuvo en ese puesto hasta marzo de 2016. Luego permaneció dos años más en la Coordinación de Protocolo de la comuna. Su trabajo contribuyó a consolidar una agenda cultural que buscó acercar el arte, la música, el teatro y las expresiones populares a distintos rincones del departamento, dejando una marca registrada durante su gestión.

Sin embargo, limitar su figura a la función pública sería injusto. Romano fue también protagonista de una historia profundamente ligada a uno de los períodos más oscuros de la Argentina.
Durante la última dictadura militar sufrió la persecución del aparato represivo y debió atravesar el exilio, la clandestinidad y la detención ilegal. Décadas más tarde, ya recuperada la democracia, se convirtió en uno de los testigos que aportó su experiencia personal en los juicios por delitos de lesa humanidad desarrollados en Mendoza. En agosto de 2015 declaró ante el Tribunal Oral Federal en uno de los juicios por delitos de lesa humanidad San Rafael, donde reconstruyó el clima de persecución que vivían los militantes sociales y políticos de la época y relató cómo muchos de ellos fueron blanco de la represión estatal.

Su testimonio fue considerado parte fundamental de la reconstrucción histórica de los hechos ocurridos en el sur mendocino durante el terrorismo de Estado. Allí recordó el trabajo social que desarrollaban numerosos militantes en los barrios de San Rafael y las amenazas que comenzaron a sufrir antes incluso del golpe militar de 1976.
La defensa de la memoria, la verdad y la justicia fue una constante en su vida pública. En distintas entrevistas y actividades conmemorativas insistió en la necesidad de mantener viva la memoria colectiva y de seguir reclamando respuestas sobre el destino de los desaparecidos.

Quienes compartieron espacios de trabajo con él lo recuerdan como un hombre de fuertes convicciones, apasionado por la cultura y comprometido con los debates políticos e históricos de su tiempo. Su nombre quedará ligado tanto a la gestión cultural de San Rafael como a la lucha por mantener viva la memoria de quienes padecieron la represión ilegal.
Con su partida, San Rafael pierde a un referente de la cultura local, pero también a un testigo indispensable de una etapa decisiva de la historia argentina. Una de esas voces que eligieron contar lo vivido para que el pasado no vuelva a repetirse.
Los restos de Guillermo Romano serán despedidos este martes de 13 a 16 en cochería Rosato (avenida 9 de Julio 161).







