Con la llegada de las bajas temperaturas, un grupo de voluntarios de Cáritas San Rafael ya trabaja en los preparativos de una nueva edición de “Una Frazada para mi Hermano”, una iniciativa solidaria que desde hace más de dos décadas confecciona acolchados para personas y familias que atraviesan situaciones de vulnerabilidad.
La jornada número 22 se realizará el próximo sábado 13 de junio, de 9 a 18 horas, en la sede de Cáritas San Rafael, ubicada en la esquina de Comodoro Pi y Paula Albarracín.
Desde la organización invitaron a toda la comunidad a sumarse a la propuesta, colaborando con tiempo, trabajo voluntario o materiales para la confección de los acolchados.
“Siempre esperamos este día con mucha alegría y con el mismo espíritu de servicio de todos los años. Toda ayuda, por pequeña que parezca, nos permite hacer más acolchados y llegar a más personas que los necesitan”, explicó Estela Torres de Ruiz, una de las impulsoras de la iniciativa.

El objetivo es confeccionar la mayor cantidad posible de acolchados para distribuir durante el invierno. Según recordaron, en la edición anterior se realizaron alrededor de 40 unidades que fueron entregadas a familias de escasos recursos, instituciones y establecimientos educativos.
LOS FAMOSOS CUADRADITOS
Quienes deseen colaborar pueden acercarse el día de la jornada para ayudar en las tareas de corte, armado o costura. También pueden aportar tijeras, máquinas de coser o retazos de tela. En este último caso, los organizadores explicaron que los paños pueden llevarse ya cortados en cuadrados de 30 por 30 centímetros.
“Solo con venir y regalar unas horas de tiempo ya están haciendo muchísimo. Después nosotros compartimos algo calentito y un almuerzo como forma de agradecer a quienes se suman a esta tarea solidaria”, señalaron desde el grupo de trabajo.
A lo largo de estos 22 años, la propuesta se ha consolidado como una de las acciones solidarias más reconocidas de San Rafael, movilizando a vecinos de todas las edades con un objetivo común: ayudar a quienes más sufren el frío durante el invierno.
Desde Cáritas remarcaron que la necesidad crece año tras año y que cada colaboración cuenta para seguir llevando abrigo a quienes más lo necesitan.







