La actividad se realizará el lunes 10 de agosto en la Cámara de Comercio y estará destinada a prestadores turísticos, residentes de Valle Grande y público interesado, con el objetivo de reforzar la preparación frente a posibles emergencias.
El próximo lunes 10 de agosto, desde las 9 de la mañana, se desarrollará en la Cámara de Comercio de San Rafael una jornada de socialización del Plan de Gestión Integral del Riesgo de Desastre para Valle Grande. La propuesta está dirigida principalmente a prestadores turísticos, residentes de la zona y público en general, y busca fortalecer la preparación frente a distintos escenarios de emergencia, especialmente ante las previsiones de un incremento de las precipitaciones durante la próxima temporada estival.
La iniciativa forma parte del trabajo que vienen desarrollando organismos provinciales y municipales en materia de gestión del riesgo y se enmarca en la Ordenanza 14.860, que establece la elaboración de planes de contingencia por parte de instituciones públicas y privadas. Sobre este tema dialogó con Diario San Rafael y FM Vos 94.5 el asesor de Defensa y Protección Civil, Gabriel Negreira.
El funcionario explicó que la jornada forma parte de un proceso iniciado el año pasado con el ejercicio de planeamiento «San Rafael Arcángel I» y que tendrá continuidad este año con una nueva instancia de trabajo con “San Rafael Arcángel II”.
«El lunes 10 de agosto, a las 9 de la mañana, vamos a tener una jornada de socialización sobre el Plan de Gestión Integral del Riesgo de Desastre para Valle Grande, que tiene como destinatarios a los prestadores turísticos, residentes y al público general», indicó.
Negreira explicó que uno de los principales motivos para acelerar la planificación preventiva es el pronóstico asociado al fenómeno de El Niño, que este año podría presentar una intensidad superior a la habitual.
«San Rafael está expuesto al riesgo sísmico, al riesgo aluvional y este año se potencia, desde el punto de vista hidrometeorológico, por la ocurrencia del fenómeno de El Niño», señaló.
Según precisó, especialistas en meteorología y cambio climático estiman que los efectos más importantes comenzarían a sentirse entre fines de octubre y noviembre, extendiéndose hasta marzo o abril de 2027, con un incremento de las precipitaciones que podría generar situaciones de riesgo en distintas zonas del departamento.
El asesor recordó que la provincia ya está experimentando algunos de los efectos previstos para este fenómeno, principalmente en la cordillera, donde las intensas nevadas han provocado complicaciones durante el invierno.
En ese contexto, destacó la importancia del trabajo realizado junto a especialistas, entre ellos el investigador del CONICET e IANIGLA, Juan Rivera, con quien mantuvieron encuentros para analizar los posibles escenarios climáticos.
«La primera etapa de esta planificación es la concientización, es decir, la difusión de la información, que las personas conozcan el fenómeno y que en función de ello realicemos la mejor preparación posible», afirmó.

Negreira remarcó que el objetivo no es generar alarma entre la población, sino promover una cultura de prevención y preparación ante eventos naturales que pueden afectar al departamento.
«La ciudadanía no se tiene que asustar, no se tiene que alarmar. Lo que sí tiene que hacer es prepararse», sostuvo.
En ese sentido, explicó que desde Defensa y Protección Civil se impulsa una campaña centrada en la autopreparación, que involucra tanto a las familias como a instituciones, organizaciones barriales, empresas y organismos estatales.
«El acento tenemos que ponerlo en la preparación y en la mitigación. Las instituciones y la población en particular tienen que prepararse porque la respuesta debe darse de manera coordinada desde el conjunto de la sociedad», expresó.
La elección de Valle Grande como punto de partida no es casual. Negreira señaló que los prestadores turísticos y los residentes permanentes de la zona son quienes, por su ubicación, pueden convertirse en los primeros respondientes ante una emergencia.
Por ese motivo, durante la jornada se abordarán herramientas para mejorar la capacidad de respuesta, actualizar planes de contingencia y reforzar los protocolos de actuación frente a distintos escenarios, como aluviones, sismos, incendios o tormentas de granizo.
Además, recordó como antecedente el importante evento ocurrido durante el verano pasado, cuando un intenso episodio de lluvias provocó daños de consideración en las centrales hidroeléctricas Los Nihuiles 2 y 3, lo que puso de manifiesto la necesidad de fortalecer las acciones preventivas.
Entre las recomendaciones para el sector turístico, el funcionario destacó la importancia de consultar de manera permanente los pronósticos meteorológicos, mantener actualizados los planes de contingencia y capacitar al personal para actuar correctamente según el tipo de emergencia.
«El personal que trabaja en esos lugares debe estar informado y debe saber cómo proceder ante un fenómeno aluvional, un fenómeno sísmico, un incendio o una tormenta de granizo, porque cada uno representa un escenario diferente», explicó.
Finalmente, Negreira insistió en que la preparación es la herramienta más eficaz para reducir el impacto de los desastres naturales.
«Mientras más preparados estemos, mientras mejor afrontemos estas contingencias, obviamente los resultados van a ser mejores», concluyó.



