El Paso Internacional Pehuenche se encamina a cumplir dos meses cerrado. Desde el 14 de julio las condiciones sobre la Ruta Nacional 145 impiden la circulación hacia Chile y, hasta el momento, no se ha podido restablecer el tránsito internacional.
Las intensas nevadas registradas durante el invierno, la acumulación de nieve y las posteriores tareas necesarias para recuperar la transitabilidad hicieron que el cierre se prolongara durante 55 días.
La situación no resulta inédita para el corredor. En 2025 el Paso Pehuenche logró quedar habilitado durante los primeros días de septiembre, mientras que en 2024 las condiciones obligaron a esperar hasta octubre para recuperar la conexión internacional.
Más allá de las particularidades climáticas de cada invierno, los extensos períodos de cierre vuelven a plantear un desafío para uno de los proyectos históricos del sur mendocino: convertir al Pehuenche en una alternativa real al Sistema Cristo Redentor-Los Libertadores.
Para avanzar en ese objetivo no alcanza únicamente con garantizar su funcionamiento para el movimiento turístico durante los meses de mejores condiciones climáticas. El desafío pasa por conseguir nuevas obras, infraestructura, equipamiento e inversiones que permitan reducir los períodos de interrupción y ampliar las posibilidades operativas del corredor.
SIEMPRE EN EL DEBE
También continúa pendiente su consolidación como una vía para el transporte de cargas. La posibilidad de incorporar tránsito comercial permitiría que Pehuenche deje de depender principalmente del turismo y se transforme en un corredor estratégico para la producción y el intercambio entre Argentina y Chile.
Su ubicación representa desde hace años una oportunidad para el sur de Mendoza y las regiones chilenas vinculadas al corredor. Sin embargo, para que pueda convertirse efectivamente en una alternativa internacional, será necesario avanzar en condiciones que garanticen mayor previsibilidad y permitan acortar cierres como el que atraviesa actualmente.
Mientras continúan las tareas para recuperar la transitabilidad, Pehuenche se acerca a los dos meses sin circulación y vuelve a dejar expuesto el desafío pendiente: pasar de ser un cruce principalmente turístico a convertirse en una verdadera puerta comercial para la región.


