Adolfo Miguel González, excomisario general de la Policía de Misiones, se entregó este martes después de permanecer 11 días prófugo. El hombre de 63 años está acusado de abuso sexual con acceso carnal agravado contra las hijas de su expareja.
La entrega fue voluntaria. Según fuentes policiales, González se presentó en la casa de su hermana, en Posadas, desde donde se comunicaron con la Policía para informar que el excomisario se encontraba allí.
Efectivos de la Dirección de Investigaciones Complejas de la Policía de Misiones acudieron a la vivienda, ubicada en inmediaciones de las avenidas Lavalle e Ituzaingó, y concretaron su detención. Posteriormente quedó alojado en una dependencia policial.
La orden había sido emitida por el juez Juan Manuel Monte, titular del Juzgado de Instrucción Nº 2 de Posadas. La investigación se inició a partir de actuaciones de la Fiscalía de Instrucción Nº 2.
El acusado será trasladado el jueves al juzgado para prestar declaración indagatoria.
En paralelo, la Justicia avanza con diferentes medidas vinculadas con la investigación. Fuentes judiciales indicaron que el examen ginecológico realizado a una de las víctimas detectó lesiones genitales.
También permanecen pendientes las entrevistas en Cámara Gesell a las menores. Según explicaron las fuentes consultadas, se aguardaba que González estuviera a disposición de la Justicia para garantizar la participación de su defensa y evitar posteriores planteos de nulidad.
Una denuncia que inició una búsqueda de 11 días
La investigación comenzó el 4 de septiembre, cuando la madre de las denunciantes, quien también forma parte de la fuerza policial, presentó la denuncia ante la Fiscalía de Instrucción Nº 2 de Posadas.
De acuerdo con la acusación, una de sus hijas, actualmente de 11 años, habría sido víctima de reiterados episodios de abuso sexual con acceso carnal atribuidos a González entre 2019 y 2023.
Tras recibir la denuncia, intervino el Juzgado de Instrucción Nº 2 y se ordenó la detención del excomisario. Sin embargo, no pudo ser localizado y comenzó un operativo para encontrarlo.
La Justicia también envió alertas a Gendarmería Nacional y a la Dirección Nacional de Migraciones debido a la posibilidad de que intentara abandonar el país.
Una de las principales preocupaciones de los investigadores era la cercanía de Misiones con Brasil y Paraguay. Por esa razón se reforzaron las medidas para evitar que el acusado pudiera cruzar alguna de las fronteras.
Del operativo participaron efectivos de la Unidad Regional I, la División Búsqueda de Prófugos y Evadidos de la Dirección de Investigaciones Complejas y el área de Relaciones Internacionales de la Policía de Misiones.
La búsqueda terminó 11 días después de la denuncia, cuando González se presentó en la vivienda de su hermana y quedó finalmente a disposición de la Justicia.


