El jefe del cuartel de Bomberos Voluntarios de Salto de las Rosas, Pablo Franciulli, describió una jornada con varios incendios y cuestionó la falta de identificación de responsables.
Un incendio originado por la quema de pastizales terminó afectando dos viviendas en Salto de las Rosas y obligó a los Bomberos Voluntarios a desplegar un importante operativo. El jefe del cuartel local, Pablo Franciulli, explicó a Diario San Rafael y FM Vos (94.5) que el fuego se inició el viernes detrás del Átomo, cuando un vecino aparentemente estaba quemando parte de un lote.
“Cubrimos un quincho, apagamos el principio de incendio ese porque actuamos muy rápido. Pasa que el viento vuelve a encender las cortaderas que es muy difícil apagar”, relató.
La situación se complicó cuando el viento cambió de dirección y llevó las llamas hacia dos viviendas que contaban con quinchos. Franciulli explicó que este tipo de construcciones representa un riesgo importante cuando son alcanzadas por el fuego, debido a la velocidad con la que pueden arder y favorecer la propagación hacia otras estructuras.
El jefe del cuartel señaló que durante la misma jornada tuvieron que intervenir en distintos sectores y hacer frente a focos que avanzaban con rapidez. En uno de los operativos, el fuego llegó hasta una vivienda y fue necesario levantar parte del techo para poder controlar las llamas.
A la complejidad generada por las condiciones meteorológicas se sumó la rotación del viento, que modificó el frente de avance del incendio. “Nos cambió el viento y se nos fue contra dos casas que tenían dos quinchos”, explicó.
Franciulli también describió intervenciones en otros sectores, entre ellos Castro y Berutti y calle Luis Rojo. En algunos casos, las llamas alcanzaron estructuras cercanas y elementos combustibles que facilitaron su propagación.
“Llegamos a tener un declarado en una casa, en una vivienda, había mucha desesperación de la gente, bastante complejo, se vivían situaciones difíciles”, contó sobre uno de los operativos.
La intensidad de los incendios también puso a prueba los recursos disponibles. Uno de los camiones forestales del cuartel sufrió un recalentamiento durante las tareas y debió ser reemplazado por otra unidad. Más adelante, el mismo vehículo volvió a sufrir un recalentamiento.
“Así que nos hemos quedado fuera de servicio con una máquina fenomenal”, expresó Franciulli, en referencia a una herramienta que considera fundamental para intervenir en incendios de este tipo.
La magnitud y velocidad de los focos obligaron además a solicitar personal y apoyo de Bomberos de la Policía. Según relató, en algunos momentos también se quedaron sin agua durante las tareas.
“No dábamos abasto, porque tenés que ir metiendo gente en la medida de irse al fuego que va sobre las casas, y llega un momento que no das abasto”, explicó.

Reclamo por la falta de investigación y sanciones
Más allá de las características de los incendios, Franciulli puso el foco en el origen de muchos de estos episodios y cuestionó que no se llegue a identificar a los responsables.
Consultado sobre las consecuencias que pueden enfrentar quienes provocan incendios, aclaró que la investigación no corresponde a los Bomberos Voluntarios, sino al Departamento Técnico de Bomberos de la Policía.
En ese contexto, mencionó que durante el año pasado, según declaraciones oficiales, se registraron unas 500 intervenciones por incendios. “Del total, 400 eran de incendio de campo, y no hay ningún identificado”, sostuvo.
El jefe del cuartel también cuestionó proyectos legislativos que plantean sanciones para quienes generen este tipo de situaciones. “Esto que dicen que van a sancionar a la gente, porque en los incendios no se sanciona a nadie”, afirmó.
Además, sostuvo que los cuarteles de Bomberos Voluntarios no son consultados antes de la elaboración de algunas iniciativas y rechazó que se anuncien medidas que, según su planteo, no terminan teniendo aplicación efectiva.
“Entonces sacan a relucir que los beneficiarios van a ser los cuarteles de bomberos voluntarios, es mentira. Porque en los incendios no hay investigación”, manifestó.
Franciulli cerró con un pedido centrado en la prevención y el cuidado de las propiedades. Recomendó mantener los pastos cortados y alejados de las viviendas, evitar la acumulación de materiales combustibles y generar espacios que funcionen como cortafuegos.
“Pedimos extremar las condiciones de resguardo a los ciudadanos, a aquellos que viven en el distrito, que generen el corte de pastos lo más extenso posible de las casas, lo más retirado de las construcciones”, señaló.


