El desarrollo de una red de senderos de montaña en Mendoza avanza hacia una nueva etapa, con la participación de las comunidades cercanas y el objetivo de combinar el acceso a los paisajes naturales con oportunidades de trabajo para los habitantes de cada zona. El proyecto Sendero de Gran Recorrido de Los Andes, impulsado inicialmente por un grupo de montañistas y asumido posteriormente como una iniciativa de gestión estatal, tiene como eje principal un recorrido que unirá el Aconcagua con Las Loicas.
Ricardo Funes, gestor del proyecto, explicó que desde hace dos años se trabaja en el trazado, con tareas de reconocimiento y evaluación junto a arqueólogos, técnicos en conservación de la naturaleza, guardaparques y paleontólogos. Actualmente, la propuesta atraviesa una etapa de participación comunitaria, en la que se vuelve a presentar el proyecto a las poblaciones cercanas para compartir los avances y recoger sus aportes.
En diálogo con Diario San Rafael y FM Vos 94.5, Funes detalló que el recorrido principal funcionará como la columna vertebral de una red más amplia, que incluirá otros senderos y conexiones con caminos locales. También destacó el potencial de San Rafael, especialmente en sectores como El Sosneado, Las Aucas y el cerro Victoria.
La agenda de encuentros en el sur mendocino contempla actividades en Malargüe, El Sosneado y Bardas Blancas. El primero es en el Planetario de Malargüe. En El Sosneado, la propuesta se desarrollará en la Escuela Secundaria Albergue, como una actividad interna con sus estudiantes. En Bardas Blancas, el trabajo también se realizará junto a la comunidad educativa e incluirá la proyección del documental “Atrás la Montaña”.
La película que se proyecta recupera la primera travesía integral realizada por el grupo impulsor antes de que la iniciativa se convirtiera en un proyecto público.

San Rafael ya fue sede del primero de estos talleres. Funes valoró la diversidad de participantes y explicó que, ante la incorporación de personas que no conocían los detalles de la propuesta, fue necesario volver sobre sus fundamentos. “En San Rafael un poco que tuvimos que adaptar la movida, a contarlo desde el inicio”, señaló.
El gestor consideró que estos espacios permiten ampliar el conocimiento del proyecto y sumar nuevas miradas a medida que avanza su desarrollo.
Al referirse a los lugares que los sanrafaelinos pueden explorar, Funes puso el foco en sectores que, a su entender, todavía no reciben toda la atención que merecen. “Todo lo que es El Sosneado, Las Aucas, son montañas de una belleza increíble”, expresó, y alentó a los habitantes del departamento a adentrarse en esas zonas.
También mencionó la presencia de vestigios de antiguas comunidades entre los atractivos de estos paisajes. Su intención, explicó, es que el proyecto contribuya a redescubrir sectores de la montaña que forman parte del territorio sanrafaelino.
La iniciativa no se limita al recorrido troncal. Uno de sus objetivos es conectar el sendero principal con redes locales y recuperar caminos que históricamente funcionaron como rutas hacia Chile. En ese esquema, San Rafael ya cuenta con un grupo de trabajo que impulsa la extensión de los senderos desde la ciudad.
Funes mencionó las tareas que se desarrollan en el cerro Victoria y destacó la participación del Club Sosneado, la Dirección de Turismo municipal, la Federación de Andinistas Argentinos y otras personas involucradas en la propuesta. Según evaluó, el departamento se encuentra entre los más avanzados en el desarrollo de su propia red de senderos.

Evaluación ambiental y pruebas previstas para 2027
El proyecto todavía debe completar etapas antes de avanzar hacia una habilitación general. Funes explicó que actualmente se trabaja en la manifestación de impacto ambiental, un estudio que calificó como exhaustivo debido a la amplitud territorial de la iniciativa.
Entre las acciones previstas para el verano de 2027 figura la instalación de siete cables tipo tirolesa destinados a facilitar el cruce de ríos. El recorrido contempla cauces como los de los ríos Tupungato, Tunuyán, Diamante, Atuel y Grande, cuyas condiciones pueden representar dificultades para quienes transitan por la montaña.
Una vez avanzadas esas instalaciones y las instancias ambientales correspondientes, se realizarán las primeras pruebas piloto con grupos de clubes de montaña. En el sector de San Rafael, la coordinación estará a cargo del Club Sosneado, según indicó Funes.
El sendero ya es utilizado por grupos organizados con experiencia en montaña, pero esas pruebas forman parte del proceso previo a su habilitación para el público general. La intención es establecer condiciones que permitan recorrerlo con mayores garantías de seguridad.
Otro de los aspectos centrales es la modalidad de uso. Funes explicó que la propuesta toma como referencia modelos de senderos autogestivos, en los que no hay personal permanente en cada punto del recorrido.
Quienes ingresen deberán registrarse mediante una plataforma en línea y cumplir determinadas condiciones de comunicación. La idea es que los grupos organizados con experiencia puedan realizar los recorridos por sus propios medios, mientras que también exista la posibilidad de contratar los servicios de empresas dedicadas a estas actividades.
El proyecto busca, además, que el movimiento generado por los senderos tenga un impacto económico positivo en las comunidades cercanas. Para Funes, los servicios vinculados al ingreso y al recorrido deben beneficiar principalmente a los habitantes de cada lugar, desde El Sosneado y Malargüe hasta el Manzano Histórico.
“Es libre, autogestivo, pero con la visión puesta en que genere trabajo local”, resumió.


