El consumo de vinos en el mercado interno, durante el mes de julio, mostró cifras positivas y el crecimiento acumulado de los primeros siete meses del año consolida la tendencia de leve y constante crecimiento en las particulares circunstancias que dominan el año.
Durante el mes de julio de 2020 se registró un incremento del 21,7% en los despachos de vinos al mercado interno respecto a julio del año anterior con un volumen total cercano a los 98 millones de litros. “Un dato importante para el sector es que no se registraban cifras similares para un mes de despachos en los últimos siete años”, afirma un informe del Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV).
El crecimiento acumulado en los siete meses de 2020 representa un aumento del 9,4% con respecto a igual periodo de 2019.
Según comunicó el Fondo Vitivinícola de Mendoza, al analizar los datos y disgregarlos, las principales tendencias de esta recuperación están dadas por una creciente preferencia por los vinos tintos y por los varietales, de la mano de precios más accesibles en los canales de proximidad, supermercados y ventas online. En cuanto a envases, es interesante el crecimiento de las botellas de gran capacidad (entre 1 y 1.5 litro) que en julio de 2019 representaban el 28,8% del despacho, hoy llegan a 37,4%.
El análisis añade que aunque se coincide en que es importante contextualizar esta tendencia y comprender que se da en un escenario particular, es claro que varios aspectos se combinan para generar este cauto optimismo en el sector: los consumidores permanecen más tiempo en sus casas con la posibilidad de tomar vino en almuerzo y cena, no tener que manejar, precios relativos más convenientes que se suman a promociones de los canales; más oferta en la venta electrónica y el esfuerzo de las bodegas y la comunicación genérica para permanecer cerca de sus consumidores, especialmente a través de las redes sociales, como los principales impulsores de este aumento.







