Las autoridades policiales locales se encuentran preocupadas por la cantidad de robos de vehículos en la vía pública en los que los ladrones no ejercen violencia contra los rodados.
Según estiman los especialistas, los delincuentes utilizan aparatos denominados “inhibidores de señal”, que son empleados cuando el dueño del rodado quiere activar el cierre centralizado y la alarma del mismo. Así, mientras el desprevenido dueño del automotor cree haber cerrado con llave, la señal del comando remoto fue intervenida y no se activó el cierre, las puertas quedaron sin traba y el vehículo sin alarma, y es allí cuando los asociales perpetran las sustracciones.
Según datos de la Policía local, en la última semana se han producido varios ilícitos con estas características, ante lo cual recomiendan a los conductores corroborar que las puertas de los vehículos estacionados en la vía pública queden efectivamente trabadas y que no se dejen elementos de valor en el interior de los mismos.
Cómo funcionan
los inhibidores
El inhibidor de cierre centralizado y alarma es, en sí, una radio que emite una señal. Esa es la que interfiere con el control remoto que coloca la alarma y activa el cierre de las puertas a distancia. Cuando el dueño desciende del auto, acciona el comando remoto para cerrar las puertas y activar la alarma.
Sin embargo, si hay alguien cerca con uno de estos inhibidores, la señal original queda bloqueada por esta radio y no logra su cometido, dando lugar al accionar de los ladrones.






