La comunidad de la Parroquia San Antonio de Padua vivió una celebración muy especial al cumplirse diez años de la tradicional Hora Santa, un espacio de adoración y oración que se ha convertido en uno de los encuentros espirituales más significativos para muchos fieles de San Rafael.
Días atrás se había realizado la convocatoria para compartir este aniversario, recordando el camino recorrido desde aquel inicio en 2016, cuando comenzó esta propuesta de encuentro semanal frente a Jesús Eucaristía. Finalmente, el pasado jueves 14 de mayo, la comunidad respondió masivamente y participó de una emotiva jornada cargada de espiritualidad, reflexión y agradecimiento.

Uno de los momentos más conmovedores de la noche fue la procesión encabezada por Fray Federico con el Santísimo Sacramento dentro del templo, acompañado por diez pequeñas velas que simbolizaron cada uno de los años transcurridos desde el nacimiento de la Hora Santa. La imagen generó un clima de profundo recogimiento entre los presentes.
La celebración contó además con la presencia de Monseñor Marcelo Mazzitelli, quien acompañó a la comunidad en la oración y compartió el encuentro junto a los fieles, reforzando el valor de estos espacios de fe y cercanía.

Desde la parroquia destacaron la importancia de sostener este tipo de propuestas que, con el paso del tiempo, lograron consolidarse como un momento de encuentro espiritual para personas de distintas edades. A lo largo de esta década, la Hora Santa se transformó en un espacio de oración permanente, reflexión y acompañamiento comunitario.
La jornada dejó además múltiples muestras de cariño y participación por parte de quienes forman parte de la vida parroquial, celebrando no solo un aniversario, sino también una historia construida colectivamente desde la fe.







