La eficiencia en el uso de la inversión educativa en las provincias puede mejorar los resultados de aprendizajes en Lengua y Matemática un 52%. Así lo indica un análisis realizado por especialistas en el que se vio cómo los distritos del país direccionan y utilizan sus recursos. En el mismo se observan las diferencias significativas en el rendimiento escolar en relación con la inversión y el gasto realizado.
Las conclusiones a partir del informe titulado «Eficiencia de la inversión educativa provincial en Argentina», publicado el jueves pasado por el Observatorio Argentinos por la Educación (AE) arroja luz sobre cómo las provincias argentinas están utilizando sus recursos educativos.
Al comparar la cantidad de recursos invertidos con los resultados obtenidos se puede estimar la eficiencia de la inversión educativa: de ese análisis surge que hay grandes diferencias entre las provincias. Si bien una mayor inversión educativa tiende a asociarse con mejores resultados de aprendizaje, esa relación no es directa, sino que se ve matizada por otros factores, como el contexto socioeconómico o las políticas implementadas.
CABA, Córdoba y Formosa son las jurisdicciones con mejores índices de eficiencia en la inversión educativa, considerando cuánto invierten por alumno del sector estatal y cómo rinden los estudiantes en las pruebas Aprender de primaria. En contraste, provincias como Chaco, Catamarca y Tucumán tienen importantes márgenes de mejora: allí se observan mayores dificultades a la hora de transformar los recursos invertidos en mejores resultados educativos. Estas provincias podrían mejorar sus resultados hasta 52 puntos porcentuales con los mismos recursos disponibles actualmente. Cabe destacar que se trata de una medida relativa de eficiencia, calculada únicamente entre las provincias del país.
«El informe compara el esfuerzo presupuestario de cada provincia con la inversión por alumno entre 2002 y 2023, y los resultados obtenidos en lengua y matemática en sexto grado. Las provincias podrían mejorar hasta un 52% los aprendizajes en esas áreas si hicieran un uso más eficiente de la inversión. La clave está en la gestión de los recursos. Esto implica optimizar procesos como la compra de libros, la infraestructura escolar, la designación de docentes y la calidad del tiempo que los educadores pasan en la escuela. La idea es que las inversiones realizadas se vean plasmadas en mejoras concretas», explicó a FM Vos 94.5, Flavio Buccino, especialista en Gestión Educativa de la organización.
«Igualmente, hay que señalar que la Ley de Financiamiento Educativo no se cumple. En los últimos años se invirtió bastante menos del 6% del PBI. No obstante, en muchos casos el problema no es la disponibilidad de recursos, sino la capacidad del sistema educativo de utilizarlos de manera que fortalezcan los aprendizajes», analizó.
Rankings provinciales y desafíos de gestión
El informe también establece un ranking de provincias en cuanto a su eficiencia en la inversión educativa. En los primeros puestos, cercanas a la eficiencia, se encuentran la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Córdoba y Formosa. Por el contrario, provincias como Chaco, Catamarca y Tucumán muestran importantes márgenes de posibilidad de mejora en lo que respecta a la inversión. Mendoza, se ubica en el medio. «La verdad es que Mendoza se encuentra en la mitad de tabla, tiene posibilidad de mejorar, no está entre las peores de la República Argentina», aseguró Buccino.
Respecto a las propuestas para mejorar estos aspectos, el entrevistado indicó que no hay una recomendación única para todas las provincias, sino que cada una puede tomar los datos del informe y analizarlos de forma particular. Sin embargo, aseguró que la necesidad de mejorar la eficiencia en el gasto aplica tanto a las provincias como al nivel nacional, e incluso a los municipios que tienen servicios educativos. «La Ley de Financiamiento Educativo no la cumplen ni Nación ni las provincias. Así que cuando se plantea que se mejore la eficiencia de la inversión es para los dos niveles de gobierno», manifestó el especialista.
La complejidad del gasto por alumno y la reflexión sobre el financiamiento
Sobre la inversión promedio por alumno, Buccino señaló que, aunque los datos exactos no estaban disponibles al momento de la entrevista, existen trabajos que abordan cuánto invierte cada provincia por alumno en los distintos niveles educativos. «Las provincias ricas pueden no serlo tanto en términos de inversión por alumno debido al gran número de estudiantes que deben cubrir. Esto lleva a que provincias más pequeñas puedan invertir mejor por alumno que algunas grandes. Al analizar los presupuestos educativos a nivel nacional, se observa que hay provincias que destinan 20 o 25 puntos de su presupuesto y hay otras que destinan mucho menos pero que podrían dedicar mucho más», consideró.
«La eficiencia en el gasto, independientemente de los números globales, es crucial. Más allá del dinero que se invierte se debe apuntar también a mejorar los mecanismos y las acciones en torno al presupuesto asignado», concluyó Buccino, resaltando la importancia de la gestión para potenciar los resultados educativos.







