A pesar de las sanciones, sigue el alcohol al volante

Tras la sanción de las modificaciones a la Ley Provincial de Tránsito y al Código de Contravenciones, que imponen gravosas sanciones a quienes sean descubiertos manejando con alcohol en sangre (multas de más de 100 mil pesos, secuestro del vehículo por hasta 30 días y hasta arresto efectivo del infractor), la actitud de muchos mendocinos que manejan ha variado. Es cierto.
En los hechos, se observa que muchos de nosotros ya adoptamos una especial precaución a la hora de tomar. Incluso, hechos tan comunes como el tradicional “asado con amigos” de alguno de los días de la semana o del finde depara para sus concurrentes el hecho de prestar atención a cuánto alcohol se ha de consumir (si es que se consume) para no caer en infracciones y, sobre todo, para no recibir las sanciones ya mencionadas.
Claro, no todos actúan de la misma manera. De hecho, el último fin de semana largo, la Policía de Mendoza realizó 1.717 actas viales en toda la provincia. Las cifras del Ministerio de Seguridad indicaron, además, que los efectivos llevaron a cabo 741 controles de alcoholemia, de los cuales 77 dieron resultado positivo (en San Rafael se dieron 9). Del total, 40 actas fueron a personas que tenían entre 0,5 gramos y 0,99 gramos de alcohol en sangre y 37 fueron para quienes manejaban con más de 1 gramo de alcohol en sangre, a quienes –obviamente– les corresponden las sanciones más extremas.
El análisis del trabajo policial arrojó, además, algunos otros datos reveladores. Por caso, entre los infractores había personas con carnet profesional y, a diferencia de lo que habitualmente se cree, estigmatizando a los jóvenes, muchos de los transgresores son mayores de 30 años.
Como ya ha quedado dicho en este espacio, el mero agravamiento de las sanciones no redundará proporcionalmente en una mejor conducta vial. La clave sigue estando en la conciencia de cada conductor y, a la vista está, muchos de nosotros aún no comprende o –lo que es peor– no le importa el daño que puede generar su indolente actitud en sí mismo y en los demás.