Abogado condenado por abusar de su hijastra menor tendrá salidas transitorias

A 6 años de haber sido condenado y con la mitad de la pena cumplida, la Justicia benefició al abogado Gustavo Lorenzo con salidas transitorias que podrían derivar, en un plazo no muy largo, en la libertad condicional del profesional.
Lorenzo fue condenado el 6 de junio de 2012 tras haber sido hallado responsable del delito “abuso sexual sin acceso carnal, con sometimiento gravemente ultrajante, por las circunstancias de su realización y por su duración, agravado por el aprovechamiento de la situación de convivencia preexistente”, en perjuicio de una niña de 9 años que, en ese entonces, era hija de su pareja, con las que convivía.
Tras la decisión de los jueces Jorge Yapur, Ariel Rodríguez y Aroldo Gorri, Lorenzo permaneció en libertad debido a que el fallo no quedó firme, a raíz de que la defensa del abogado se reservó la casación, recurso que no fue admitido por la Suprema Corte y que tampoco llegó a la Corte de la Nación. Ante ese doble revés judicial, el tribunal que condenó a Lorenzo, consideró que se habían agotado instancias y ordenó la detención del letrado, a mediados de mayo de 2013, casi un año después del veredicto.
Los días de Lorenzo en la penitenciaría transcurrieron sin novedades, al menos hacia afuera. Consiguió, dentro del penal de la avenida Mitre, un lugar donde no tuvo inconvenientes con el resto de los internos, quienes suelen ser hostiles con los presos que ingresan por abuso de menores.
En noviembre del año pasado Lorenzo volvió a ser noticia, cuando solicitó el arresto domiciliario mediante un recurso presentado por su defensa. En una audiencia realizada el 23 de noviembre de 2018 en tribunales. Ni la fiscal Alejandro Becerra ni el juez Sergio González aceptaron el planteo. En su alegato, el abogado de Lorenzo adujo que el interno padecía depresión.
A 7 meses de habérsele denegado la prisión domiciliaria, Lorenzo volvió a tribunales y esta vez logró el beneficio de las salidas transitorias, el que le concedió el propio juez González durante una audiencia realizada en la mañana del viernes.
Según lo resuelto por el magistrado, Lorenzo podrá salir de la cárcel 12 horas cada 56 días, algo así como medio día por casi 2 meses de encierro. La pretensión del abogado era permanecer libre 2 días por semana, lo que no fue avalado por el juez.

El hecho
La aberrante de los abusos perpetrados por Lorenzo comenzó en el año 2009, cuando la hija de la pareja que tenía el abogado viajó a Luján de Cuyo, donde vivía una tía a quien le contó cómo Lorenzo le tocaba sus partes íntimas en su habitación, durante la ausencia de la madre o cuando ésta dormía.
El terrible relato de la menor llevó a la tía a realizar una denuncia en una comisaría de Luján, desde donde derivaron las actuaciones a la Justicia de San Rafael, que avanzó en la investigación hasta probar el hecho reportado por la criatura, situación que terminó en condena para Lorenzo.