Abrazo simbólico contra el desfinanciamiento educativo: “Solo se puede sostener una universidad pública y de calidad con un presupuesto digno”

Este jueves 26 de junio se vivió una jornada federal de movilización en todo el país para exigir el tratamiento y la aprobación de la Ley de Financiamiento Universitario, una demanda que nuclea a estudiantes, docentes y personal no docente del sistema de educación superior público. San Rafael no fue la excepción. A las 11 de la mañana, integrantes de la comunidad educativa realizaron un abrazo simbólico a las sedes locales de la UNCUYO —Facultad de Ciencias Aplicadas a la Industria, Facultad de Ciencias Económicas e Instituto Tecnológico Universitario— con la participación de autoridades, gremios y estudiantes.
La actividad formó parte de una convocatoria nacional impulsada por el Consejo Interuniversitario Nacional (CIN), la Federación Universitaria Argentina (FUA) y los gremios de trabajadores y trabajadoras de la educación superior, que vienen reclamando una ley que garantice un financiamiento justo, previsible y sostenido para el sistema universitario público.
A nivel local, también se sumó la Asociación de Trabajadores Universitarios No docentes de la Universidad Nacional de Cuyo (ATUNCU), reforzando el pedido de una política de Estado que asegure la continuidad y calidad de la educación universitaria en todas las regiones del país.

Movilización en el Congreso
En el marco de una nueva jornada de visibilización y reclamo, miembros de la Universidad Nacional de Cuyo viajaron al Congreso de la Nación para solicitar el tratamiento y aprobación de una ley consensuada entre autoridades universitarias, sindicatos y centros de estudiantes, que garantice el financiamiento adecuado para el sistema público de educación superior. Así lo explicó Dardo Calderón, miembro de la comisión directiva y del sindicato de los trabajadores no docentes de la Uncuyo, quien dialogó con Diario San Rafael y FM Vos 94.5 sobre la grave situación que atraviesan las universidades del país.
“Estamos en una jornada nuevamente este año, igual que el año pasado, yendo al Congreso de la Nación para presentar un proyecto de ley que ya fue presentado”, detalló Calderón. El texto fue elaborado con el consenso de las autoridades de las universidades nacionales, el frente sindical que nuclea a docentes y no docentes, y la Federación Universitaria Argentina. “Este proyecto lo que dice claramente es que se puede sostener una universidad pública y de calidad con un presupuesto digno”, subrayó.
Según expresó, el presupuesto universitario no solo se utiliza para pagar salarios, sino también para financiar proyectos de investigación, otorgar becas, garantizar el funcionamiento edilicio y sostener políticas de inclusión educativa. “Vamos al Congreso porque creemos que es el lugar donde se puede tratar presupuestos más transparentemente”, sostuvo.
Calderón también se refirió a los cuestionamientos que desde el Gobierno nacional se han hecho en torno a la transparencia de las universidades públicas. “El gobierno cuenta perfectamente con instrumentos para intervenir cualquier universidad que ellos consideren que no funciona correctamente”, afirmó. En ese sentido, recalcó que “las cuentas de la universidad son totalmente claras y pueden ser auditables perfectamente”, ya que se revisan tanto por el Gobierno nacional como por auditorías internas.
“Nosotros creemos que le hace bien a la universidad que cuestionen, que pregunten, que pidan cuentas”, sostuvo, aunque remarcó que “recortar fondos, acortar salarios, recortar becas, no darle los fondos para que funcionen las universidades correctamente, no es el camino que nos merecemos”.
Como parte de la campaña, Calderón indicó que este año la estrategia incluye visibilizar con nombre y apellido a los legisladores que apoyen o no la iniciativa. “La estrategia este año es ir directamente a buscar el compromiso con nombre, apellido, que figure la cara de los diputados y senadores que apoyen este proyecto de ley”, dijo. Y agregó: “Que no pase como el año pasado, donde por ejemplo algunos dijeron en un principio que sí, después dijeron que no, y a cambio de no sé qué”.
También criticó el doble discurso de algunos dirigentes que se han formado en el sistema público y hoy lo desfinancian. “En el caso de la Uncuyo tenemos una docente que es docente en la universidad, y votó en contra del presupuesto universitario”, denunció. Por eso, pidió “dar el espacio para debatir seriamente” y separar los debates legítimos de las operaciones políticas.
A primera hora de la mañana de ayer se realizaron actividades de visibilización en Mendoza y San Rafael, incluyendo una presentación de autoridades universitarias y sindicales en la Legislatura, y un abrazo simbólico en señal de defensa de la universidad pública. Calderón aclaró que estas actividades forman parte de una campaña de concientización y no de una jornada de paro, aunque reconoció que “los paros se han hecho semanas anteriores”.
En cuanto a la situación laboral de los trabajadores universitarios, Calderón fue enfático: “Tenemos una grave situación porque no tenemos paritaria desde que asumió este gobierno”. Denunció que hay “más de un 30% de pérdida del salario real” y que entre el 70 y el 80 por ciento de los trabajadores universitarios están por debajo de la línea de pobreza.
“El básico de una categoría inicial de un no docente está en 550.000 pesos”, detalló. En un contexto de inflación elevada y costos de vida cada vez más altos, consideró que esos salarios “ya no alcanzan ni para pagar un alquiler”. “Es verdaderamente imposible cuando hubo un tiempo donde el salario de un trabajador no docente podía alcanzar para sostener una familia modelo”, lamentó.
A pesar de la crítica situación, Calderón destacó el compromiso de muchos trabajadores con la comunidad universitaria. “En jornadas de paro, por ahí no marcan, pero atienden a los chicos igual, como para no dejar a nadie a pata”, señaló, aunque advirtió que “ya verdaderamente se hace insostenible”.
En relación con las posibilidades de que el proyecto avance, manifestó optimismo: “Creemos que sí, lo demostraron las dos marchas universitarias del año pasado, que dieron resultado”. Sin embargo, reconoció que existe un riesgo de veto por parte del Poder Ejecutivo, como ya ocurrió anteriormente. “El veto tiene su costo político”, indicó.
Finalmente, Calderón abordó el debate sobre la politización de las universidades. “Una cosa es el partidismo, otra es hablar de política: ¿cómo no se va a hablar de política en las universidades?”, se preguntó. Y concluyó: “Las universidades, para eso están. No hay que tenerle miedo. Estamos hablando de salarios de los trabajadores, de becas de estudiantes, de desarrollo tecnológico, de investigación, de independencia económica y científica. El que pasó por una universidad sabe de lo que hablo”.